La familia paterna del niño fallecido dice que ha sido amenazada por la madre del menor. LA PRENSA/ M. CUADRA

Desenterró a su vástago para velarlo

El cementerio de la comunidad La Borgoña, en el municipio de Ticuantepe, por muchos meses quizás será el tema de conversación de los pobladores, por el hecho que la noche del pasado viernes fue desenterrado un niño de ocho años de edad por su madre y otras personas y se lo llevaron a velar y fue sepultado de urgencia nuevamente a eso de las 6:00 a.m. del sábado.

El cementerio de la comunidad La Borgoña, en el municipio de Ticuantepe, por muchos meses quizás será el tema de conversación de los pobladores, por el hecho que la noche del pasado viernes fue desenterrado un niño de ocho años de edad por su madre y otras personas y se lo llevaron a velar y fue sepultado de urgencia nuevamente a eso de las 6:00 a.m. del sábado.

Los pobladores cercanos al camposanto manifestaron que la madre del niño llegó con cinco personas a las 6:00 p.m. del viernes, quitaron las losetas, lo cargaron en brazos y el ataúd se lo llevaron en una caponera.

Se trata del menor que, según la Policía de la Estación Cinco, presumiblemente murió por intoxicación alcohólica la tarde del pasado miércoles 16 de febrero, pero están a la espera del resultado de Medicina Legal.

MURIÓ EN TRASLADO

El día del incidente el niño fue llevado al centro de salud del municipio de Ticuantepe y de ahí lo remitieron de manera urgente a Managua, pero falleció en el camino.

Su progenitora y su padrastro estaban detenidos, pero fueron puestos en libertad a las 2:00 p.m. del pasado viernes sujetos a investigación.

La progenitora de la víctima decidió hacer sus honras fúnebres aduciendo que quienes lo velaron antes no son su familia.

LA PRENSA visitó la casa de Ana Avendaño, quien es hermana del padre del niño fallecido.

Refirió que el cadáver del menor de edad se lo entregaron en Medicina Legal, pero falta el dictamen que determinará si éste murió por intoxicación alcohólica o envenenado por accidente al tomar gaseosa en un vaso que estaba cerca de una botella con veneno.

Avendaño recuerda que el padre del menor fallecido antes de complicarse de salud había informado a una organización la falta de tutela de sus dos hijos a manos de la progenitora del infante, porque ésta es víctima del alcoholismo, pero no le resolvieron sobre la tutela.

Agregó que en su casa vivió muchos años otro hermano del niño fallecido, pero la madre llegaba a traerlo y él se regresaba manifestando que su madre toma mucho licor.

Esta familia lamenta la falta de apoyo de la Policía de Ticuantepe al momento que el cadáver del menor fue sacado, pues no lo impidieron indicando que no tenían personal.

AMENAZA A VIGILANTE

Según testigos, al funeral del pequeño asistieron solamente la madre de éste y cinco sujetos, los seis tomados de licor.

Pusieron el ataúd un rato al lado de la tumba, la madre lloraba y vociferaba contra la familia paterna del pequeño.

El vigilante del cementerio fue amenazado con un arma de fuego por uno de los sujetos, solamente porque les pidió lo enterraran de una vez porque daba lástima verlo ahí, además el menor comenzaba a descomponerse.

Puede interesarte

COMENTARIOS

  1. l.castillo
    Hace 16 años

    Vioeja hipócrita borracha,.esta haciendo el cuadro.no se que hace libre,ella es la culpable de la muerte del niño,las leyes no sirven para nada,los manifestantes,tálvez siguen presos,y estos asesinos culpable de segundo grado de muerte del pequeño,ya estan libres,haciendo de las suyas,sjusticia divina sr.ya que no la tenemos aqui en Nicaragua.

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí