La historia de confiscación y control que ejerció sobre la actividad empresarial durante el primer gobierno sandinista es lo que provoca que el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) no respalde a Alejandro Martínez Cuenca para que sea parte del Consejo Directivo del Banco Central de Nicaragua (BCN).
Distintos presidentes de cámaras que integran el gremio, salieron al paso y negaron cualquier apoyo a la candidatura de Martínez Cuenca, aún cuando haya sido propuesto incluso por la Cámara de Industria y ahora sea avalada por el Presidente de la República, Daniel Ortega.
Ramiro Gurdián, ex presidente del Cosep y director de su Consejo Directivo, dijo que no duda de la capacidad profesional de Martínez Cuenca, pero que eso no significa que los empresarios olviden toda la presión a la que se enfrentaron cuando fue Ministro de Planificación y Ministro de Comercio Exterior.
“Yo personalmente creo que fue el (funcionario) más dañino en los ochenta. Ésa es la realidad”, aseguró Gurdián.
Ese mal recuerdo lo basa en que cuando Martínez Cuenca ocupó esos cargos “controló todos los medios”, “confiscó la libertad de importación y exportación” y además “adoptó las medidas de control sobre la producción del sector privado”.
La nueva Ley Orgánica del BCN establece que los nombramientos de estos cargos lo hará el Presidente en consenso con el sector privado. Sin embargo, Marcos Zavala, presidente del Instituto Nicaragüense de Desarrollo (Inde), dijo que decidieron no proponer a nadie porque ya el Gobierno le dejó en claro que Ortega nombrará a Martínez.
De ser ratificado por la Asamblea Nacional, el economista sería el cuarto miembro del Consejo Directivo del BCN, que según explicaron ha estado vacante desde que José Adrián Chamorro dejó el cargo para ser el viceministro de Hacienda.
Ver en la versión impresa las páginas: 11 A