Teherán/EFE
Grupos de manifestantes y efectivos de las fuerzas de seguridad iraníes se enfrentaron hoy en diversos puntos de Teherán donde la oposición había convocado una manifestación que fue prohibida por el régimen.
Según informaron diversos testigos, la policía usó gases lacrimógenos y balas de fogueo para dispersar a la muchedumbre que de forma silenciosa había ocupado la plaza Azadí, en el suroeste de la ciudad.
Hasta el momento, no hay informaciones fiables sobre si en los disturbios se han producido víctimas ni sobre el supuesto número de detenidos.
Algunos de los manifestantes, muchos de los cuales eran hombres mayores que acudieron junto a sus esposas e hijos, gritaron consignas como «muerte al dictador», agregaron los testigos.
Teherán amaneció este lunes tomada por las fuerzas de seguridad en respuesta a la decisión de la oposición iraní de manifestarse en favor de los alzamientos en el norte de frica, pese a que las autoridades habían advertido de que la marcha estaba prohibida.
Desde primera hora de la mañana, agentes y voluntarios islámicos «Basij» vestidos de civil patrullaban los accesos a las avenidas Enguelab (revolución) y Vali-e Asr, escenario en junio de 2009 de multitudinarias marchas populares contra la reelección del presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, que la oposición calificó de fraudulentas.