LA HABANA/AFP/EFE
Cuba liberó ayer a Eduardo Díaz Fleitas, un preso político que rechazó el exilio en España, con lo que faltan nueve de los 52 que el gobierno de Raúl Castro prometió excarcelar en un histórico diálogo con la Iglesia católica.
“Voy a seguir luchando por la democracia en Cuba, por la salida de los otros (presos) y por los derechos humanos, por eso decidí quedarme”, expresó por teléfono Díaz, un agricultor de 59 años y condenado a 21 años de prisión en 2003.
Desde su casa en Pinar del Río, al oeste de La Habana, Díaz Fleitas dijo haber sido liberado bajo “licencia extrapenal” y advertido de que sería detenido nuevamente si incurría “en cualquier violación”. “Así que (…) estoy preso en la cárcel grande que es Cuba”, expresó.
Su excarcelación ocurre una semana después de que saliera de prisión el primero de un grupo de 11 opositores, que rechazaron el exilio en España, de los 52 que el Gobierno se comprometió a liberar en julio de 2010 en un inédito diálogo con la Iglesia católica.
Junto a la liberación de Díaz Fleitas, la Iglesia anunció la del periodista e ingeniero electrónico Héctor Maseda, de 59 años, esposo de la líder de las Damas de Blanco, Laura Pollán, condenado a 20 años de prisión.
Pollán dijo que conoció a través del Arzobispado de La Habana que su esposo le expresó al Cardenal que “no aceptaba (salir) si era con licencia extrapenal y no libertad plena, incondicional o indulto”.
Maseda adopta una actitud parecida a la de Ángel Moya, un obrero constructor de 46 años, y quien también rechaza el exilio, según explicó su esposa Berta Soler, la otra líder de las Damas de Blanco.
Los 52 presos que Cuba prometió liberar eran parte del grupo de 75 disidentes arrestados y condenados en la llamada “primavera negra” de 2003, considerados presos de Conciencia por Amnistía Internacional. Hasta la fecha se han liberado a 40 presos que partieron al exilio en España, y tres que continúan en Cuba.
Además, el gobierno de Cuba ha dejado en libertad a una veintena de presos, que no forman parte de los 52, y que están condenados la mayoría por intento de robo y secuestro de embarcaciones con el fin de emigrar a Estados Unidos. La Iglesia de Cuba anunció ayer la pronta liberación de otros cuatro presos de este último grupo.