AFP
El “nuevo Brasil” de Mano Menezes se pone a prueba en su primer partido del año, ante Francia, hoy miércoles en un amistoso a las 2:00 de la tarde en Saint-Denis, en la periferia de París, reeditando el duelo de la final del Mundial-1998, ganada por los europeos (3-0).
Aquel partido, recordado además por la magistral actuación de Zinedine Zidane, supuso el mayor éxito de la historia del futbol francés y una de las mayores pesadillas de la “Seleçao”, junto a la derrota en casa en “su” Mundial-1950, frente a Uruguay (2-1).
El tiempo ha pasado y ya no sigue en el equipo brasileño ninguno de los participantes en aquel torneo. La apuesta de Menezes por rejuvenecer el plantel hace incluso que algunos de los convocados fueran apenas unos niños en aquel torneo, por lo que el trauma puede quedar para algunos un poco lejano.
“Francia es un adversario tradicional, al que ha sido duro enfrentar en los últimos años”, recordó el seleccionador brasileño al dar a conocer su lista para este partido, a finales de enero.
El partido es el quinto de la “era Menezes” y el primero después de la derrota de noviembre contra Argentina (1-0) en el “Clásico” disputado en Doha. Antes, el equipo había vencido sucesivamente a Estados Unidos (2-0), Irán (3-0) y Ucrania (2-0), sin recibir ningún tanto.
El DT brasileño convocó para este compromiso sólo a jugadores que militan en clubes de fuera de Brasil, con Dani Alves y la dupla de atacantes del Milán italiano Robinho-Alexandre Pato como nombres más destacados.
La principal novedad para este encuentro fue el regreso del arquero Julio César (Inter de Milán), que no juega con Brasil desde la eliminación ante Holanda en los cuartos del Mundial de Sudáfrica-2010 (2-1) y que en esta breve estancia en Francia está conociendo a Menezes.
“Es un entrenador que conversa bastante. A pesar del poco tiempo que llevamos, ya he visto que conversa bastante con los jugadores”, explicó el portero tras el entrenamiento del lunes.
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