Por Josué Bravo
CORRESPONSAL/COSTA RICA
Las partes involucradas en el proceso de deportación del ex guerrillero colombiano, Libardo Parra, presentarán esta semana acciones legales para buscar su libertad, deportarlo o retenerlo en la celda del albergue migratorio, ubicada en Hatillo, al sur de San José aunque su futuro sigue siendo un misterio.
Parra cumplió en diciembre pasado una condena con descuento por legitimación de capitales, pero desde ese momento anda de celda en celda porque está a la orden de Migración y Extranjería, debido a que tiene un proceso de deportación desde 2007.
No obstante, la Sala Cuarta Constitucional frenó la orden de deportación la semana pasada, lo cual preocupa al viceministro de gobernación, Mario Zamora.
«La Ley de Migración no establece ningún tipo de restricción para deportar a una persona. Los magistrados están creando una nueva jurisprudencia que, desde mi punto de vista, es muy peligrosa porque les va a dar luz verde a los mafiosos colombianos para que se vengan para acá con la garantía de que no van a ser deportados por haber sido juzgados en ausencia allá en Colombia. Generalmente, se trata de la élite más peligrosa de la criminalidad colombiana», se lamentó a la prensa local Zamora.
Actualmente Parra, ex miembro de la desaparecida guerrilla colombiana M-19, se encuentra retenido en una celda migratoria ubicada al sur de San José, bajo fuertes medidas de seguridad cuyo dispositivo le cuestan a este país entre un mil y dos mil dólares.
Allí convive con cerca de una veintena de nicaragüenses y colombianos detenidos pro estar en condición migratoria irregular.
De la cárcel La Reforma salió la semana pasada, luego que un tribunal no ampliara su estancia en ese centro penal.
El abogado de Parra, Bernal Luis Salazar, al celebrar la orden de no deportación de la Sala dice que pedirá a las autoridades migratorias libertad condicional para su cliente.
«Libardo está indocumentado en el país, pero él tiene casa en Costa Rica y perfectamente podrían darle casa por cárcel y vigilar que él no salga de allí», indicó el abogad.
Por su parte, Zamora dice que pedirá una aclaración a la Sala Cuarta, sobre el fallo 2011-1369, mediante el cual los magistrados ordenaron a Migración y Extranjería no deportar al ex guerrillero a su natal Colombia.
Parra fue detenido por las autoridades costarricenses el 15 de marzo 2006, en la carretera hacia Escazú, en San José, donde le decomisaron 1,5 millones de dólares, dos vehículos y una propiedad ubicada fuera de la capital.
Antes de llegar a Costa Rica estuvo en Nicaragua, país al que eventualmente podría ser deportado, pero Zamora dice que contra Parra hay una alerta roja internacional de peligrosidad girada por la Interpol, por lo tanto si lo envían a un país vecino una vez que se resuelva su caso, deberá entregarlo a Colombia porque en su país deberá cumplir una condena de 24 años por el delito de secuestro extorsivo.