Madrid/ EFE
El Real Madrid volvió a divertirse tras un periodo alejado del buen futbol. Recuperó ante la Real Sociedad su alegría y a un futbolista como Kaká, que por primera vez se encontró cómodo desde su lesión y dirigió el ataque aliado con Cristiano Ronaldo, que fulminó con un doblete su sequía goleadora (4-1).
La Liga tiene un duelo para la historia. Leo Messi contra Cristiano Ronaldo. Los dos mejores futbolistas del planeta se exhiben cada jornada. El hat-trick del argentino y cuatro partidos sin marcar empujaban al portugués a la ansiedad, por lo que la Real Sociedad estaba señalada.
La entrada en el equipo de jugadores frescos como Garay, Lass, Kaká y Adebayor permitió al Real Madrid cambiar el ritmo de sus últimos partidos.
- Goles lleva Cristiano Ronaldo con los dos conseguidos ayer y supera por uno a messi.
La Real Sociedad solo fue lucha y encontró el gol de la consolación en un rebote. Un error de Raúl Albiol al medir mal el salto permitió a Tamudo controlar y chutar al cuerpo de Casillas. El rebote fue directo al cuerpo de Arbeloa, que, sin poder evitarlo, empujó el esférico a su portería.
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Kaká reapareció muy en forma y según mejora su físico va mostrando detalles del jugador que fue. En el primer minuto rozó el gol con un disparo ajustado. El Madrid saltaba, olvidado el desgaste de la Copa del Rey ante el Sevilla.
Cristiano se desquiciaba con dos oportunidades falladas. Lo bueno para él estaba por
llegar. Antes le tocaba a Kaká. Hizo un gol elegante el brasileño a los ocho minutos. Controló en carrera con la derecha y disparó pegado al palo con la zurda. El Real Madrid encontraba el premio al trabajo bien hecho. La Real Sociedad quería mostrar que no llegó al Bernabéu para pasearse, pero se topó con Iker Casillas.
Remató con todo a su favor Raúl Tamudo. Voló desde el suelo Iker para dejar una de esas paradas milagrosas. Con el partido sentenciado, hizo otra ante el mismo protagonista. Las jugadas nacieron siempre de Griezmann, futbolista que mostró su calidad sin amilanarse.
A los veinte minutos, los dos grandes protagonistas del encuentro volvieron a asociarse. Kaká encontró a Cristiano, que recortó con la derecha y desde la frontal soltó un latigazo con la izquierda directo a la red. Tiempo para olvidar la distancia de 7 puntos con el Barcelona y disfrutar.
El Real Madrid se gustó. Tocó con velocidad, dejó detalles técnicos vistosos, como una nueva espaldinha de Cristiano, que no tenía bastante y quería más. En dos ocasiones Bravo se lució ante sus disparos. Kaká siempre participaba y Adebayor hacía un buen trabajo, asociándose bien con todos.
Llegó el tercero a cinco minutos del descanso con un testarazo de Cristiano a un saque de
esquina medido de Özil. Y en la reanudación nada cambió. Sin quererlo bajó el ritmo el Madrid, lo que aguantó el físico de Kaká, al que sustituyó Di María al 60. Antes se topó con el larguero con un disparo colocado.
La fiesta la cerró Adebayor. Tras fallar claras ocasiones, su trabajo tuvo recompensa en el último minuto. El Madrid recuperó la alegría.
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