Mauricio Díaz D.

Caen las dictaduras

Los recientes acontecimientos en el Norte de África, Túnez y Argelia al comienzo; Egipto ahora; Yemen, Siria y Líbano mañana y otros después, demuestran que los pueblos no están adormecidos, castrados ni aceptan las cadenas de la esclavitud. Cuando sus derechos son mancillados, se rebelan y derrocan a quienes pretenden burlar sus demandas imponiendo gobiernos autoritarios. A los que pretenden instaurar “modelos” cuyo fin último es la perpetuación en el poder, produciendo más pobreza, desigualdades y dictaduras.

Cada vez con mayor vehemencia la comunidad internacional se expresa a favor de la libertad y la democracia, piedras angulares en las que descansa “la paz firme y duradera” a la que se comprometió Daniel Ortega cuando en 1987 firmó Esquipulas II (Procedimiento para establecer la paz firme y duradera en Centroamérica), compromiso que en el caso de Nicaragua continúa pendiente, pues no hay democracia ni respeto a los derechos humanos, ni paz firme y duradera, pues el abuso de poder siempre producirá inestabilidad.

Pero se equivocan quienes creen que Nicaragua es una isla, otra Cuba donde sus pueblos aceptan pasivamente que una minoría mínima los gobierne en una suerte de relación medioeval, de siervos de la gleba frente a señores feudales —el modelo chino de comunismo de mercado—, en el que la nomenclatura tiene el control político-militar-represivo, para “disciplinar” a millones de obreros de la maquila más grande del planeta. Pero los nicaragüenses no somos chinos continentales, ni cubanos castristas, ni venezolanos chavistas, y la idea maquiavélica de copiar esas influencias nefastas choca contra la voluntad mayoritaria de un pueblo que ve cada día cómo se intenta instrumentalizar sus necesidades, para repetir el ciclo maldito de dictadura versus democracia, de opresión versus libertad.

Ahora cada vez estamos menos solos. La solidaridad internacional del mundo democrático se hace sentir en los momentos neurálgicos. Y los apoyos a los pueblos, así como la condena a los regímenes agresores, son un deber imperativo de la comunidad civilizada mundial.

Las olas democratizadoras son inevitables.

Las ansias de libertad no tienen frenos.

Si en el Magreb se sacuden de dictadores y rompen las naciones su sumisa humillación, este pueblo que intentan manipular con la cruz de Miguel y la verborrea de Daniel no se llama a engaños. La alianza herética entre ateísmo y un símbolo indigno de la Iglesia católica no está aún consumada. Se levantan las voces morales de la Conferencia Episcopal con la fuerza profética del que denuncia el pecado terrenal y anuncia una buena nueva para un pueblo sencillo, sobre cuyos hombros se intenta construir una dictadura. Sobre las espaldas de obreros y campesinos se construyen las nuevas mansiones de funcionarios ladrones, corruptos, protegidos por el mismo poder amoral.

Mientras eso sucede en el norte de África y en el Medio Oriente, silenciados por años por regímenes autocráticos de distinta índole, en Nicaragua se afianza ante los ojos del mundo un régimen que liquidó la democracia, un régimen simplemente totalitario, aunque todavía algunos —inocentes quizás u oportunistas seguramente— digan lo contrario o lo interpreten con miedo o interesadamente.

Aunque la decepción y la impotencia parecen haber invadido el espíritu de un pueblo luchador y democrático por naturaleza, en el fondo de cada conciencia ciudadana se agitan las banderas de la libertad y la democracia. Que sigan creyendo los abusadores y corruptos que esto es lo que este pueblo se merece y que su accionar desvergonzado quedará en la impunidad.

Hemos escogido la lucha democrática para retomar la libertad y no es fácil. Las dictaduras son siempre difíciles de enfrentar y de derrotar; más aun estas que nacen en democracia por el uso perverso de sus instituciones.

Esta nueva ola democratizadora servirá para rehabilitar la República, construir un gobierno democrático, respetuoso del pluralismo, tolerante, abierto al mundo.

COMENTARIOS

  1. nica made in usa
    Hace 16 años

    Sr Diaz,yo tambien tengo fe de que este pueblo»descuartice»esta dictadura en su momento adecuado;parece que es el unico idioma que entienden los dictadores;ya el virus de la libertad se esta propagando,esta aniquilando a los dictadores que aun quedan en el planeta;espero que este virus entre en America con la misma fuerza que ataco en Tunez,Argelia y Egipto;yo no me resigno a que un satrapa como ortega y sus malandros,sean los duenos de Nicaragua

  2. elhombredelamancha
    Hace 16 años

    Algunas veces los gobernantes con intenciones de perpetuidad corrompen a sectores de la poblacion, a otro sector los amenazan,
    los intimidan, a los sectores economicos los compran, les dan «concesiones»… Y las ansias de libertad y democracia se pospopnen.
    Parece que el sector politico fue muy bien trabajado por el frentismo.
    Hoy el alemanismo es un «perfecto» aliado. Un sector clave de la
    «iniciativa privada» esta con el «hombre»… Por eso, pueden perdurar.
    Hasta que los pueblos eruptan.

  3. Renee Zambrana Granja
    Hace 16 años

    Nunca las dictaduras son buenas. En este mundo no hay personas INDISPENSABLES, un gobernante sabio es el que «sabe retirarse a tiempo». Mi hermana me decía una vez que estuvimos con Tachito Somoza en su hacienda «Las Mercedes», que ella le dijo: Porque no te vas a gozar de tu dinero con tu familia a otro país, y dejas el poder. Y él contestó » el pueblo me necesita» y es mejor que doblemos la hoja y hablemos de otra cosa. Bertha Zambrano Granja, era mi hermana q.e.p.d.

  4. Doug M
    Hace 16 años

    Lo has dicho bien Mauricio. ortega es un individuo de naturaleza traicionera, y su medio-ambiente ideal donde prospera es la intriga, la corrupcion y el crimen. Que en 1987 firmo «Esquipulas II»? lo hizo por las circunstancias, nunca tuvo la intencion de cumplirlo. Que prometio Reconciliacion y Paz en su campana electoral para la familia nicaraguense? nunca tuvo intencion de hacerlo, sabia que enganaba al pueblo, lo uso para sus funestos propositos. Hoy debemos pararlo estilo tunecino o egipcio

  5. Cordero-Lobo
    Hace 16 años

    Si estoy de acuerdo lo que se dice de las dictaduras. Sin embargo siendo que nosotros los «nicas» ya somos expertos en este topico estando en nuestra segunda dictadura sin hacer nada para quitarla, pero tambien sabemos lo que sucede despues de quitarlas la «chusma’ viene y se apodera de lo que queda. lOS EGIPCIOS SABEN DE ESTO Y DEBEN SER CAUTELOSOS. Ya Nicaragua debe comendarse a los chepes de aqui no salimos que Dios se apiade y nos ayude.

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