EL CAIRO/AGENCIAS.- Por primera vez, desde que comenzaron las violentas manifestaciones en Egipto para pedir la dimisión del presidente Hosni Mubarak, la oposición fragmentada de este país tomó las riendas de la situación, y manifestó que no hay marcha atrás y se debe mantener la lucha para sacar al mandatario, con treinta años en el poder.
La aparición pública de El Baradei, que obtuvo un masivo apoyo por parte de los manifestantes, y el anuncio de la creación de un comité para analizar con el Ejército el final del régimen, le da un nuevo giro a las protestas, en las que han muerto 125 personas.
A última hora de ayer, Mubarak, quien apareció en un discurso televisado, pidió a su nuevo primer ministro Ahmad Chafic promover la democracia mediante un diálogo con la oposición.