Para Thierry Frayssé, Embajador de Francia en Nicaragua, el respeto de las autoridades hacia la ley que establece la observación electoral no puede limitarse a permitir la participación de las misiones.
También se deben respetar los plazos y parámetros internacionales que contemplan observar o acompañar todas las etapas del proceso, que dura varios meses, y no pretender limitar la actividad al proceso de votación o al escrutinio.
El diplomático, al sumarse a las voces de representantes de otros países como Alemania y Holanda, explicó que limitarse a observar únicamente la votación o el escrutinio significaría hacer “turismo electoral” y que el objetivo de las misiones, al menos de las que Francia ha sido parte como miembro de la Unión Europea (UE), es otro.
Frayssé brindó sus declaraciones después que impuso, el pasado jueves por la noche, la medalla de la Orden de la Legión de Honor a la doctora Vilma Núñez de Escorcia, presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos humanos (Cenidh).
Alemania y Holanda han expresado que la presencia de observadores nacionales e internacionales es requisito indispensable para legitimar la transparencia del proceso y la legitimidad de las autoridades que resulten electas el próximo 6 de noviembre.
Hace dos días el director de Asuntos Electorales del Consejo Supremo Electoral (CSE), Adonai Jiménez, advirtió que permitirán la observación nacional e internacional, pero con “recato” y que las misiones de largo plazo tendrán un máximo de treinta días y las de corto plazo ocho días.
NO QUIEREN HACER TURISMO ELECTORAL
Sin embargo, Frayssé asegura que una “misión de observación no es sólo turismo electoral. Hay pautas reconocidas a nivel internacional sobre lo que es una misión de observación, creíble, verdadera, de pleno ejercicio, y esto supone seguir todo el proceso electoral, desde el inicio hasta el final”.
Según el diplomático francés, “seguir todo” implica varios meses de trabajo, que inician desde la constitución del padrón y pasan por la cedulación, la actividad electoral y todas las actividades que implique el proceso.
En cuanto a las advertencias de Jiménez sobre el “recato” que exigirán a las misiones de observación y que no deben hacer señalamientos de irregularidades ni acusaciones subjetivas, el embajador dijo que éstas siempre han respetado las reglas establecidas.
SE APEGAN A ACUERDO FIRMADO CON AUTORIDADES
Jiménez señaló que “unas personas que vienen invitadas al país, para acompañar el proceso, no pueden ocupar la centralidad del proceso… tampoco pueden resolver quejas ni denuncias”.
Pero Frayssé explicó que las misiones no llegan a espaldas del Gobierno, sino por invitación de las autoridades locales. Además, negocian un acuerdo con las autoridades del CSE y con el Ministerio de Relaciones Exteriores sobre las condiciones de actuación.
“Así, a nosotros, como se dice, no nos importa la denominación. Que se llame invitado, visitante, observador o acompañante, no tenemos problema sobre la apelación. Lo que sí nos importa es lo que puedan hacer verdaderamente. Que puedan hacer su trabajo”, indicó el embajador francés.
Sin embargo, insistió en que en el acuerdo que se negocie con las autoridades se deben respetar las reglas básicas establecidas a nivel internacional para que la visita de la misión no quede reducida a una visita superficial.
DESDE 1990 SE PERMITÍA “SIN MAYOR DIFICULTAD”
A Frayssé le resulta difícil comprender la problemática que se ha suscitado con el tema de la observación electoral, cuando desde 1990 se venía permitiendo “sin mayor dificultad y con la bienvenida de los nicaragüenses”, la participación de misiones de diversos organismos internacionales, entre éstos la UE, por lo que “comparte totalmente la preocupación” ante la situación actual.
Considera que al seguir permitiendo la observación, como se hacía hasta hace muy poco, el más beneficiado es el proceso mismo, ya que la observación le otorga “plusvalía” a la elección.
“Contribuye a dar confianza al electorado, contribuye a reforzar la legitimidad del escrutinio, contribuye a garantizar su transparencia y la libertad de acceso al electorado”, detalló el embajador. El diplomático evitó referirse a las consecuencias que podría provocar la negativa del Gobierno a la llegada de una misión de la UE.
CONFÍA EN QUE GOBIERNO MANTENGA INVITACIÓN
Dejó claro que prefería no especular, pero reconoció que de ocurrir cada país analizaría la situación y tomaría sus decisiones.
Esto porque la observación es un medio para garantizar el derecho “que tienen los pueblos en cualquier democracia y en cualquier parte del mundo” a “expresarse a través del voto en un proceso libre y transparente, que refleje sus opiniones”.
Confía en que la invitación, hecha por el Gobierno a la UE para que llegue una misión, se mantenga y se alcance un acuerdo que le permita trabajar sin mayores dificultades.
“Tengo buena esperanza de que se logre un acuerdo. Porque realmente pensamos que la observación internacional como la nacional son muy necesarias y muy útiles. Mi deseo es que se logre un acuerdo… Además, es una garantía para fortalecer la legitimidad del proceso”, expresó Frayssé.
Ver en la versión impresa las páginas: 1 A ,3 A