El agua
“El agua es el elemento y principio de las cosas”.
Tales de Mileto (624 a.C-546 a.C), filósofo y matemático griego.
Escasez de agua potable
Un buen número de sistemas de abastecimiento de agua potable en Nicaragua experimentan una considerable dificultad para suplir la demanda durante el verano. Los que vivimos en los barrios al este y sureste del Mercado Oriental sabemos que barrios enteros, donde la población es más densa y de menos ingresos, solo reciben agua unas horas por las noches.
Durante la mayor parte de su historia, Enacal con el apoyo de instituciones multilaterales ha ejecutado proyectos que han permitido mejorar el abastecimiento con nuevos pozos y expansión de la red de distribución. Sin embargo, es notorio que a través de los años las inversiones del capital prestado por estas instituciones solo proporcionan una mejoría temporaria. Es aparente que el sistema de abastecimiento de agua es incapaz de generar los dividendos necesarios para ser autosuficiente.
Los factores responsables por la insuficiencia de los sistemas de abastecimiento de agua son muchos, entre ellos se puede mencionar las pérdidas de agua por fugas en el sistema de distribución. Estudios realizados por el suscrito en las Filipinas y México demuestran que pérdidas de agua hasta de un 50 por ciento por fugas en las tuberías de distribución no son del todo una sorpresa en países en vías de desarrollo. Otros estudios demuestran resultados similares y sugieren que en países con mayor índice de pobreza las pérdidas de agua en las tuberías son mayores. Normas en países desarrollados reconocen que disminuir las pérdidas de agua a menos del 10 por ciento es muy difícil.
Siendo Nicaragua un digno representante del subdesarrollo con unos índices de pobreza que compiten muy bien con cualquier país, por pobre que éste sea, inclusive con aquellos con menos recursos naturales, es de esperarse que exista un alto índice de pérdidas de agua en las tuberías de distribución. Hace poco el Gobierno anunció que se destinarán fondos para la construcción de nuevos pozos y cabe preguntar si el agua de estas nuevas fuentes de abastecimiento no está en parte destinada a fugarse de las tuberías de distribución. Extraer el agua de los pozos, clorarla y bombearla representa un costo que de fugarse el agua en las tuberías no surte ningún efecto positivo en la población. Es más, si un alto porcentaje del agua de las nuevas fuentes se fugase, posiblemente el esfuerzo para aumentar la oferta de agua sea una inversión en detrimento de la economía de un país que ha sido empobrecido hasta llevarlo a ocupar el desventurado segundo lugar en los índices de pobreza de los países del hemisferio.
Por lo que sería conveniente que se lleve a cabo un estudio exhaustivo de las pérdidas en la red que identifique soluciones que permitan optimizar el aprovechamiento del agua que posiblemente se esté perdiendo. El costo del reemplazo y reparación de las tuberías con fugas es irremediablemente necesario y prioritario.
Alejandro J. González Bolaños
“Baby Doc” reaparece
Después de no pisar suelo haitiano por 25 años, Jean Claude Duvalier, conocido como “Baby Doc”, aparece como un fantasma de forma sorpresiva, acompañado de su esposa Veronique Roy, el pasado 16 de enero de 2011 en Haití, lo que produce de forma inmediata incertidumbre, y una catarata de preguntas sobre su verdadero objetivo.
¿Qué motivos oscuros hacen volver a este siniestro personaje a Haití?
“Baby Doc” nació en Haití en 1951, hijo de Francois Duvalier o “Papá Doc”, otro dictador que gobernó la isla entre 1957 y 1971. Con solo 19 años hereda el puesto de su padre y cuando toma el poder forma el cuerpo represivo conocido como los Leopardos, para mantener una posición de terror y contrarrestar la fuerza policial que existía.
Se dice que durante su gobierno “mantuvo cierta estabilidad y desarrollo económico. Las calles se mantenían limpias, la seguridad estaba garantizada, los servicios de alumbramiento eléctrico no sufrían cortes, el desempleo era bajo y existía el servicio de agua potable”.
Pero es de todos conocido que aparte de esto, existía un gobierno represivo y corrupto. Después de una insurrección y una vez que EE.UU. le retiró el apoyo económico y político, este dictador tuvo que salir huyendo de Haití y se exilió en Francia, donde se dice despilfarró su fortuna.
Fue juzgado en 1987 por el presunto desvío de 120 millones de dólares pertenecientes al Estado y, además, en 1991 presentaron otra demanda contra él y su familia por otros 800 millones de dólares supuestamente desviados y depositados en EE.UU., Suiza y Francia.
Intentó regresar a su país en 2005 para postularse en las elecciones, pero no logró inscribirse, en 2007 en un mensaje grabado pidió perdón públicamente a su pueblo por las atrocidades cometidas en su gobierno contra el pueblo haitiano.
Dos días después de su llegada es detenido por la Fiscalía de Puerto Príncipe y lo mantienen declarando durante cuatro horas, lo dejan en libertad pero inculpado por el desvío de capitales. ¿Cuál será el destino de “Baby Doc” ahora que las autoridades haitianas lo han inculpado por los delitos antes mencionados? ¿Tendrá la Fiscalía de ese país capacidad para juzgarlo? ¿Lo inculparán por otros delitos? ¿Cuál será la reacción de sus seguidores?
Carlos Vílchez Navamuel
Simulación perversa
Por lo visto tanto el presidente vene- zolano Hugo Chávez como el binomio Ortega-Murillo pretenden dar un golpe de timón en sus relaciones con los que aparentemente se oponen a ellos. ¿Chávez quiere dialogar con la oposición legislativa? ¿Ortega-Murillo complacientes con la empresa privada? ¿Quién está dispuesto a tragarse estas nuevas actitudes?
Pretenden ahora presentarse nuevamente como corderitos porque estamos en un año súper importante para nuestro futuro como nación.
Ellos saben perfectamente que con golpes y garrotazos no pueden conquistar a nadie y ahora, a las puertas de una nueva elección presidencial, quieren nuestro perdón a cambio de unas sonrisas y promesas simuladas.
No caigamos en la trampa de la ingenuidad de pensar que están cambiando. El binomio Ortega-Murillo no cambia tan fácilmente. Si algún día son realmente sinceros, contrario a su actual conducta, pues que lo demuestren con obras: en primer lugar deben desistir de querer entronizarse en la primera jefatura del país; dejarse de populismos baratos; vivir pobremente de acuerdo con lo que predican; dejar de garrotear y perseguir a sus detractores, si realmente son cristianos; fortalecer la participación ciudadana; respeto al voto ciudadano; transparencia y rendición de informes financieros; presentar sus informes en la Asamblea Nacional; atender los reclamos de los ciudadanos (especialmente los ancianos); promover las fuentes de trabajo; aumentar el presupuesto del Ministerio de Educación buscando la excelencia académica para la población…
Es realmente interminable la deuda que Ortega-Murillo tiene con nuestra nación. Sólo palpando los cambios, y además de manera constante y sostenida, por varios meses consecutivos, podría empezar a aceptar que sus promesas y sonrisas son sinceras. ¡Ortega-Murillo no convencen!
María Román
Patriotismo verdadero
Nicaragua es un destino del cual los ticos sacan provecho y no me refiero a la mano de obra nica que migra a esas tierras del sur, sino en cuanto a exportaciones. Somos el quinto lugar de importancia en exportaciones con casi 400 millones de dólares, el primero en cantidad de productos exportados con 2,063 y somos el tercero en cantidad de empresas con más de 500. Según cifras oficiales ticas, las exportaciones a Nicaragua aumentaron en un 89 por ciento entre 2000 y 2010. Y entonces, qué esperamos para hacer uso de eso, para demostrar lo importante que somos y no ignorantes, como dijo en una entrevista al periódico La Nación la presidenta Laura Chinchilla.
No nos llenemos la boca con frases patrióticas ni gritemos a los cuatro vientos que el río San Juan es nica, sino demostrémoslo, visitémoslo e invirtamos. Somos capaces (digo somos porque soy nicaragüense, y no porque practique o haya practicado alguno de estos actos) de levantar adoquines, cerrar calles, parar el tráfico, tirar morteros, destruir propiedades ajenas (algunos le llaman manifestarse libremente), bloquear la Carretera Panamericana sin importar el costo millonario que esto significa, entre tantas cosas muy fuera de lugar; pero no de hacer una protesta cívica por Nicaragua. Y aquí no se trata de ser sandinista, danielista, arnoldista, liberal, medio rojo, medio naranja o verde se trata de ser nicaragüense (azul y blanco).
Y cuando digo protesta no me refiero a irle a gritar a la embajada tica, poner mantas, decir cosas al aire para que nos escuchen o para salir en las noticias, sino a simplemente consumir lo nuestro.
Optaciano Morazán S.
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