Las distintas centrales sindicales están pidiendo este año un ajuste del salario mínimo diferenciado para el sector agrícola, en que el porcentaje sea mayor al del resto de sectores.
La Central Sandinista de Trabajadores (CST) llevará la propuesta a la mesa de negociación en la Comisión Nacional de Salario Mínimo, la que al parecer sería respaldada por sindicalistas independientes, aunque tienen diferencias sobre los porcentajes.
La propuesta de la CST es que para los trabajadores del campo el ajuste a la paga mínima sea del 18 por ciento, pero la Asociación de Trabajadores del Campo ha hecho pública su propuesta de un reajuste del 22 por ciento para ese sector, que ha devengado el salario mínimo más bajo.
La Confederación General de Trabajadores Independientes (CGTi) ha planteado un ajuste del 20 por ciento para el campo.
- Donde parece que habrán mayores coincidencias, sobre el porcentaje del reajuste al salario mínimo, es en el sector de la pequeña y mediana empresa.
No podemos aplicar un incremento mayor para la pequeña empresa, porque reconocemos que sería afectarlas en sus costos de operación. Pero ya que el año pasado el ajuste del salario fue del 8 por ciento, creemos que en esta ocasión es razonable el 10 por ciento, dijo Roberto González, secretario general de la CST.
El Cosep ha propuesto 8 por ciento para las pymes.
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En Nicaragua la tabla del salario mínimo la componen nueve sectores productivos, incluido el Gobierno y la pequeña y mediana empresa. Actualmente, la paga mínima en el agropecuario es de 1,767 córdobas.
Roberto González, secretario general de la CST, señala la conveniencia de una propuesta diferenciada para la parte agrícola, debido al crecimiento económico que los distintos rubros productivos obtuvieron el año pasado.
“El año pasado el entorno económico de la negociación no era igual al de este año. Por eso creemos que con el mejoramiento de las exportaciones y la apertura de los mercados, ha venido a mejorar ese entorno y no debe haber obstáculos para que los empresarios acepten”, explicó.
Nilo Salazar, secretario general de la CGTi, argumenta que el actual salario mínimo que se paga a los trabajadores agrícolas “apenas alcanza el 18 por ciento de la canasta básica”.
Por ello, asegura que si queda el 10 por ciento propuesto por el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), para aplicar en general, “hará que la gente del campo incluso tenga una menor capacidad de cobertura” de la canasta básica.
“Aquí la brecha en la cobertura o capacidad de compra de la canasta básica, que existe entre cada sector, debe buscarse cómo ir reduciendo, porque no es lo mismo en este caso aumentar 10 por ciento al campo que a la industria o a la construcción”, aseguró.
Cada una de estas gremiales sindicales hará formalmente su propuesta en la reunión de la Comisión Nacional de Salario Mínimo, prevista para el próximo viernes, porque el Ministerio del Trabajo (Mitrab) suspendió el encuentro de ayer jueves.
ASOCIACIONES SE OPONEN
La Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic) rechazó la propuesta de diferenciar el ajuste del salario mínimo para el campo.

Manuel Álvarez, presidente de Upanic, argumentó que aun con la bonanza en crecimiento que tuvieron rubros como el café y la ganadería, cada año los productores se enfrentan “a la suerte” de conseguir buenos precios y mercados, y dependen de que el clima sea favorable para obtener buenas cosechas.
Para el productor cafetalero Freddy Torres, “querer salarios diferenciados probablemente pudiera ser correcto, pero no en la proporción que se plantea, porque sería un gran daño dar un mayor porcentaje al campo”.
Torres señaló que al fijarse el salario mínimo a los trabajadores del sector agropecuario, los sindicatos “no quieren reconocer que en el salario real está incluido el valor de la alimentación”.
“¿Cuánto cuestan tres tiempos de comida? Aunque sólo fueran arroz y frijoles, sale caro. Pero la alimentación al trabajador es otra, y si no se da, le das un equivalente de su valor en dinero”, afirmó.
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