A ún es prematuro predecir la estructura que exhibirá la fase de recuperación del ciclo económico debido a los riesgos que le afectan y el efecto que tendrá la economía globalizada y el comercio electrónico.
Sin embargo, existen tres posibles escenarios. La curva de recuperación en la forma de V, veríamos la economía del país recuperarse tan rápido como declinó desde finales de 2008. Otro modelo es la forma de “U”, con un período de recuperación lenta de al menos dos años. Y la tercera es la forma de “L” que presentaría un extendido período de crecimiento lento de más de dos años, similar al experimentado por Japón en años recientes.
La mayoría de los gobiernos alrededor del mundo prevén estímulos fiscales para evitar el tercer escenario descrito. ¿Qué deberían hacer los empresarios bajo este escenario?
Dar seguimiento a los indicadores que brinde la posible trayectoria de la fase de recuperación así como el seguimiento a la flexibilización del crédito por parte de los bancos. Una reactivación del sector construcción y el incremento de la inversión extranjera directa confirmarían la llegada de la recuperación.
El desafío para los empresarios en el 2011 es interpretar los indicadores y analizar los escenarios para diseñar planes que respondan a las exigencias del nuevo entorno. Los líderes empresariales pueden considerar las siguientes opciones para mejorar las operaciones del negocio.
Reducción de costos. Los gastos generales, de venta, administración, procesos de compras de bienes son áreas donde las empresas tienen capacidad de reducir costos y ganar eficiencias. También se pueden introducir cambios organizacionales.
Combinación de negocios. Para las empresas sólidas financieramente es un tiempo ideal para realizar adquisiciones estratégicas.
Mejoramiento del talento humano. La retención y desarrollo del capital humano es fundamental para enfrentar los retos de la nueva fase de recuperación económica.
Reestructuración empresarial. Rediseño de la estructura operativa y de mejoras como sincronizar y alinear los procesos con las tecnologías habilitantes relacionadas con logística y suministros.
Empresas con alto desempeño económico que se han diferenciado de su competencia durante los períodos 1990-1995 y 1998-2003, que incluyeron fases de estancamiento, enfocaron recursos en sus procesos claves de negocio, su misión a largo plazo y el éxito de la compañía.
Innovación de productos. Desarrollar e introducir nuevos productos y posicionarlos en el mercado es fundamental para tomar ventajas durante la recuperación. Es el tiempo más oportuno para focalizarse en desarrollar.
Monitorear el crecimiento de los mercados emergentes. Reconocer qué mercados han comenzado a mostrar señales de crecimiento económico durante el año en curso. El no sacrificar las iniciativas que soportan el crecimiento a mediano y largo plazo los empresarios puede jugar un rol crítico al financiar y posicionar sus compañías para la recuperación económica.
La cuestión de los impuestos. El crédito aún permanece escaso, restringido y enfrenta una reforma tributaria parcial que presiona el flujo de caja de las empresas. Una planeación proactiva de los impuestos fortalece la liquidez, identifica oportunidades de ahorro fiscal y da contenido financiero a las iniciativas claves de mejora. Contrariamente, una pasiva planeación fiscal daría como resultado una aceleración en la generación de obligaciones fiscales o la realización de pagos en exceso con posteriores restricciones en su recuperación.
Las compañías que esperan pérdidas netas fiscales y tienen derecho a la deducción futura deben potenciar toda su capacidad de generación de utilidades en los años de recuperación económica que se inician para su aplicación oportuna. Una efectiva planeación fiscal puede ser vital para encontrar reducciones de impuestos y liberar efectivo para inversiones necesarias durante la fase de recuperación.
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