LOS ÁNGELES, EE.UU./EFE
La alfombra roja de los premios Globos de Oro se llenó de celebridades dos horas antes del comienzo de la gala y los vestidos de las actrices Eva Longoria y Olivia Wilde se llevaron las mayores alabanzas.
Longoria —superado su reciente divorcio del baloncestista francés Tony Parker— lució un vestido negro escotado de Zac Posen, con un detalle plateado a la altura de la cintura, que despertó gritos de admiración por parte de los espectadores.
Olivia —la protagonista de Tron: Legacy — apostó por un palabra de honor de Marchesa con joyas incrustadas que resultó arriesgado pero favorecedor.
Más conservadora, pero igual de elegante, fue una Natalie Portman pre-mamá, con un vestido rosa palo de Victor & Rolf, con una rosa incrustada en pedrería.
El negro y los plateados fueron la tendencia en la alfombra roja, gracias sobre todo a las elecciones de Julia Stiles, Gia Mantegna, Kelly Osbourne, Melissa Leo, espectacular con un Marc Bouwer con brillos, y Jennifer Lawrence, radiante de Louis Vuitton.
Las excepciones a la sobriedad llegaron de la mano de Jennifer Love Hewitt, con un distinguido Ramona Keveza blanco; Gabourey Sidibe, desenfadada y natural, con un vestido púrpura con detalles dorados; Edie Falco, estupenda con un Valentino rojo; January Jones, con un Versace rojo, y Helena Bonham-Carter, provocadora con un vestido floral y zapatos de distintos colores.
Angelina Jolie y Catherine Zeta-Jones, dos de las más solicitadas por los medios, apostaron por diferentes tonalidades de verde.
Asimismo Robert Pattinson, Zac Efron, Justin Bieber y Chris Hemsworth, sin Elsa Pataky, fueron los más elegantes entre los hombres.
Al contrario que el año pasado el sol lució durante toda la tarde en Los Ángeles y el ambiente fue de lo más distendido a lo largo de los cerca de tres mil metros cuadrados por los que se extiende la alfombra roja.
Ver en la versión impresa las páginas: 8 B