Por Mario José Moncada
El Canciller de Costa Rica, René Castro, confirmó que su país está considerando su política de no tener oficialmente un ejército (aunque sí tienen un cuerpo policial que utiliza armas de guerra) y admitió que en su país «existen algunos grupos que quisieran tomar por asalto a las tropas nicaragüenses que están en esa pequeña esquina del noreste costarricense», que en en realidad es Harbour Head de Nicaragua, tal como lo establecen los tratados internacionales vigentes.
En entrevista con Radio Nederland, de Holanda, sede de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), Castro no descartó que Costa Rica pueda, de ser necesario, romper relaciones diplomáticas con Nicaragua. De hecho el Embajador de San José en Managua, Melvin Sáenz, se encuentra en el vecino país, por lo que las relaciones diplomáticas entre ambos países están a su nivel más bajo.
«En el país existen algunos grupos que quisieran tomar por asalto a las tropas nicaragüenses que están en esa pequeña esquina del noreste costarricense, o gente que clama porque el ejército no permanente se reinstale. Son grupos minoritarios que no logran concitar apoyo», dijo Castro.
Al ser consultado sobre ¿cuán poderosos son estos grupos?, respondió que no son muy poderosos» y que «están plenamente identificados porque se expresan libremente, hacen llamados por la prensa, organizan manifestaciones, escriben artículos, hacen reuniones, pero son grupos muy minoritarios».
«Incluso en las encuestas de opinión así se refleja. Son grupos que oscilan entre un cuatro y siete por ciento de la población, pero no por ello dejamos de ponerles atención», indicó Castro.
Hoy concluyen en la CIJ, con una exposición de Nicaragua, los alegatos preliminares orales de la demanda interpuesta por Costa Rica tras el inicio en octubre de las labores de dragado del Río San Juan, sobre el cual Nicaragua ejerce «Dominio y sumo imperio» según reiteró la CIJ el año pasado.
En noviembre pasado Costa Rica acusa a Nicaragua se supuestos daños ambientales e invasión y pide a la CIJ que, como medida cautelar, ordene detener el dragado del río, labor a la que Nicaragua tiene derecho según confirmó el año pasado la CIJ en una sentencia, como resultado de una demanda presentada por Costa Rica para que sus policías navegaran armados en el San Juan, lo cual fue rechazado por el máximo tribunal de las Naciones Unidas.
Castro reafirmó, pese que el caso está en manos de la CIJ, que su país puede ir al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas «si hay elementos que en La Haya no se atiendan», al referirse a lo que llamó «reclamo de la protección de nuestra soberanía y de la integridad territorial».