BLUEFIELDS Y MIAMI
Por Sergio León y AP
Seis latinoamericanos detenidos en Colombia fueron acusados judicialmente por el gobierno estadounidense de haberse asociado ilícitamente para suministrar armas y municiones a presuntos miembros del grupo paramilitar Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), dijeron ayer las autoridades.
La denuncia presentada el viernes pasado por la Fiscalía ante la Corte Federal de Miami, incluye al nicaragüense Franklin William McField Bent, que enfrenta cuatro acusaciones de conspiración e intento de conspiración para suministrar apoyo material a las AUC. McField Bent, arrestado en Barranquilla, Colombia, en octubre del 2010, enfrenta también tres acusaciones por presuntos intentos de fabricar y distribuir cocaína.
A McField la Policía Nacional de Nicaragua le ocupó el 22 de diciembre de 2010 una lancha rápida, que era utilizada para trasegar drogas.
POLICÍA DE BLUEFIELDS LO CALFICA DE NARCO
“Él es un narcotraficante, esa lancha era para trasegar drogas, él pagaba para que se la cuidaran en un taller”, dijo el jefe de la Policía de Bluefields, comisionado mayor Manuel Zambrana.
Según la Policía, McField cuenta con un destacamento armado en la Costa Caribe de Honduras, dedicado al tráfico de armas y drogas.
McField vivió durante muchos años en Corn Island, luego se trasladó a vivir a Tasbapaunie, en Laguna de Perlas (RAAS), sitio de donde huyó por tener serios problemas personales con un lugareño.
Los otros acusados son los colombianos Jeison Archibold, Juan Carlos Cuao Camacho y Edwin Rodríguez León; y los hondureños Miguel Villela y Fausto Agüero Alvarado. Los seis acusados permanecen detenidos en Colombia. El gobierno estadounidense pedirá su extradición, dijo a la AP Alicia Valle, una portavoz de la Fiscalía federal de Miami.
De acuerdo con la acusación, McField Bent y los otros cinco miembros, de sus presuntas organizaciones de tráfico de drogas y armas, buscaban suministrar lanzadores de granadas, granadas, fusiles automáticos y otras armas a supuestos miembros de las AUC, que resultaron ser agentes encubiertos.
Estados Unidos considera a las AUC una organización terrorista. La acusación señala también que los sospechosos conspiraron para distribuir cocaína sabiendo que podría ser importada a Estados Unidos.
POSIBLES CONDENAS CONTRAS TODOS
En caso de ser declarados culpables, los acusados enfrentarían una posible condena a 15 años de prisión por cada una de las acusaciones relacionadas con armas. Por las acusaciones de drogas la sentencia máxima podría ser a prisión perpetua y la mínima a 10 años de prisión por cada uno de los cargos.
“Cualquier persona que intente vender armas a organizaciones terroristas representa una amenaza grave a nuestra seguridad nacional y a la seguridad de nuestros aliados”, dijo el fiscal estadounidense Wilfredo Ferrer.
La acusación fue el resultado de un trabajo conjunto de diferentes agencias estatales, entre éstas la agencia antinarcóticos (DEA, por sus siglas en inglés) y el servicio de inmigración y aduanas (ICE, en inglés).
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