De los 21 detenidos la noche del sábado en una redada que ejecutaron agentes del Distrito Dos de la Policía de Managua, en el barrio Bóer, por un enfrentamiento de pandillas, varios de ellos supuestamente no tienen responsabilidad en los hechos y sólo estaban de curiosos, por lo que estarían detenidos ilegalmente, dijeron algunas madres de familia, quienes ayer solicitaron su libertad.
Las mujeres y sus familiares recurrieron a organismos defensores de los derechos humanos ante la negativa policial a atenderlas.
Entre los detenidos hay varios que son padres de familia y sus parientes mostraron documentos y carnés de sus centros de trabajo. “La misma noche del sábado solo soltaron a uno porque es conductor de un diputado”, dijeron las quejosas.
- Algunas madres de los adolescentes detenidos lograron entrar hasta el despacho del jefe de Auxilio Judicial del Distrito Dos de la Policía de Managua.
Las angustiadas madres se sentían humilladas por tanto papeleo que les pedía la Policía, ya que debían ir a sus casa a buscar más documentos y después ni se los recibían.
Ayer por la tarde se consultó con autoridades de la estación policial indicada y dijeron que tipificaron el delito como riña tumultuaria.
Otra fuente policial indicó que el caso todavía se investiga y que el mismo está en manos del jefe de la estación policial y solo él sabrá cuántos pasarán al Ministerio Público.
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Las madres de familia y algunas esposas con sus niños en brazos pasaron el domingo apostadas a la entrada del Distrito Dos de la Policía, a la espera de una respuesta, pero les dijeron que ya fueron puestos a la orden de la Fiscalía, y que ayer los llevarían a los Juzgados de Nejapa.
GRANDES DISTANCIAS
Ayer desde tempranas horas algunas madres caminaron grandes distancias para llegar a la Policía y regresaron decepcionadas porque hasta las 11:00 a.m. las atendieron informalmente para decirles que nada puede hacer la Policía.
Las angustiadas madres luchaban por hablar con el responsable de Auxilio Judicial del Distrito Dos de la Policía y que les escuchara su planteamiento sobre las circunstancias en que capturaron a sus hijos, pero nadie les ha brindado atención, según indicaron.
Las madres expresaron que hubo enfrentamiento entre pandilleros del barrio Bóer y del barrio Marta Quezada y la misma población llamó a la Policía.
Indican que la Policía llegó y pidió refuerzo porque el agente Isidro López resultó con una pequeña herida de bala en un pie. En ese momento los oficiales comenzaron a detener a toda persona que miraban en los alrededores.
Muchos de los detenidos estaban de curiosos en la persecución, otros estaban en las aceras y porches de sus casas, y desde ahí fueron sacados, mientras los pandilleros huyeron en todas las direcciones.
La familia de cada uno de los detenidos protestaba en su momento, pero los oficiales, incluso varios del complejo Ajax Delgado, golpeaban a más no poder a los detenidos hasta reducirlos y trasladarlos a la patrulla, y luego a la unidad policial, relataron las enardecidas progenitoras.
Entre los detenidos figuran Carlos Mendoza, Ángel Fernando Valencia, Sándor Sánchez, Juan Carlos Requene y Ángel Saravia.

La preocupación de algunas madres es que sus hijos trabajan y ya perdieron el día lunes y pueden perder el trabajo. Reiteraron que la Policía no las ha querido atender, a pesar de que llevaron los carnés de los centros de labor, sus tarjetas de crédito y cartas de recomendación, pero de nada les ha servido.
Ante la supuesta insensibilidad de la Policía, algunas madres se fueron a sentar a las bancas del parque cercano del distrito policial a sollozar por lo que consideran una situación injusta que las perjudicará económicamente, si a sus hijos los corren de sus trabajos por estar detenidos, y más cuando no han tenido antecedentes.
Una madre indicó que un policía le pidió dos mil córdobas para dejar libre a su hijo.
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