Washington/EFE
El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, condenó hoy el atentado del sábado en Tucson, Arizona, en el que murieron 6 personas y 14 resultaron heridas, entre ellas la congresista demócrata Gabrielle Giffords.
«Un crimen como este debe hacernos pensar acerca de la forma en que se hace política, y en las consecuencias de la exacerbación de la retórica de confrontación y violencia hacia los adversarios políticos, sin visualizar el efecto que ello puede tener en personas desquiciadas», señaló Insulza en un comunicado.
Añadió que el fortalecimiento de las democracias «no sólo significa respetar el Estado de Derecho, sino también desterrar la intolerancia y el lenguaje de violencia en el debate político».
Giffords sigue en estado crítico en un hospital de Tucson donde fue intervenida de urgencia el sábado tras recibir un tiro en la cabeza que le atravesó el cerebro.
Los médicos que la atienden dijeron ayer que sigue en estado grave, pero apuntaron que es capaz de responder con gestos cuando se le habla, lo que hace que los doctores sigan siendo ligeramente optimistas.