Kate Middleton, flamante novia del príncipe Guillermo, celebrará su cumpleaños el domingo en medio de todos los preparativos para su boda.
Probablemente esté tan inmersa ultimando detalles para su matrimonio del 29 de abril, que apenas le quede tiempo para realizar otras actividades.
¿POR SEGURIDAD?
La prensa británica, fascinada con la boda de Guillermo y Kate, especulaba este jueves por el cambio de protocolo de la novia, que llegará a la Abadía de Westminster en automóvil y no en carroza.
Los diarios adelantaron tantas hipótesis como expertos en realeza tiene el país para tratar de explicar la preferencia de Kate Middleton de acudir a la ceremonia del 29 de abril en coche, por lujoso que sea.
La madre del príncipe Guillermo (la princesa Diana), su abuela (la reina Isabel II) y su bisabuela (la “reina madre”) llegaron en carroza, recuerdan los historiadores.
El Daily Telegraph citó a Dickie Arbiter, ex secretario particular de la reina, que consideró esta opción “inhabitual”, y a la redactora jefe de Majesty Magazine , Ingrid Seward, que la tildó de “vergüenza absoluta”.
Seward explicó que la decisión frustrará a los cientos de miles de curiosos que se apostarán a lo largo del recorrido en ese día decretado festivo.
“Forma parte del boato ver a la novia y a su padre en una carroza de cristal. Un coche no es exactamente lo mismo. Sea por razones de seguridad o por elección personal de la novia”, agregó.
TODO UN CUENTO
El Daily Mirror cita a la misma experta, que adelantó que “la razón podría ser que Kate es aparentemente alérgica a los caballos”.
“Al menos podrá llegar sin sentirse mal”, comentó al Times Hugo Vickers, biógrafo de los Windsor, subrayando la incomodidad de la bamboleante “carroza de cristal” construida en 1881 y utilizada en las bodas reales.
Según confesó un consejero anónimo de la pareja en el Daily Express, “quería una llegada discreta compatible con su estatus de Srta. Middleton y una salida esplendorosa digna de una princesa”.
Para el Daily Mail, sería una mezcla de “modestia”, modernidad y ahorro.
Los puristas, sin embargo, podrán consolarse con el recorrido entre la abadía y Buckingham Palace, que los recién casados efectuarán en carroza respetando el “itinerario tradicional”.
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