El mapa geodésico de INETER 1:50 000, correspondiente a la desembocadura del río San Juan y la frontera sur en el Atlántico, coincide con el mapa de la misma zona y escala del Instituto Geográfico de Costa Rica. Conociendo la calidad profesional del ingeniero Claudio Gutiérrez, (q.e.p.d.), quien se refirió muchas veces a la frontera y sus mojones durante los muchos años que fungió como director del Ineter, me atrevo a decir que debe haber tenido sus buenas razones para avalar esa coincidencia.
Desde hace varias semanas, se encuentran en Internet fotocopias de las Actas Originales de la comisión encargada de delimitar la frontera en 1897, una especie de Bitácora hecha a mano y firmada por el árbitro Alexander y los delegados ticos y nicas. Estas actas fueron fotografiadas y digitalizadas por la Universidad Nacional de Costa Rica, usando el ejemplar de las Actas correspondientes a los ticos. Tengo entendido que había un ejemplar en inglés para el Árbitro norteamericano y un tercero para la delegación nicaragüense, que debe estar en los archivos del Ministerio de Relaciones Exteriores, constituyendo lectura obligatoria para todos los funcionarios nicaragüenses involucrados en el conflicto. En el Acta No X, páginas 30, 31, 32 y 33, aparecen las coordenadas astronómicas, azimut, ángulos, rumbos, distancias, referencias y plano de una poligonal abierta de la supuesta frontera desde Punta Castilla, pasando por la orilla de la bahía Harbour Head; luego por la orilla de un canal que se une al San Juan casi en su desembocadura, siguiendo por último por la orilla derecha del río propiamente dicho. El plano de esta poligonal también coincide con la forma de la frontera en los mapas geodésicos de ambas naciones. Ver Actas en:
http://s1226.photobuket.com/albums/ee402/afzstore/Actas%20Alexander/
A menos que el gobierno tenga algún “as” bajo la manga, las coincidencias entre los mapas geodésicos oficiales y el Acta X, parecen indicar que el canal dragado por Edén Pastora estaría dentro de territorio costarricense y sería una desviación del agua del San Juan, como si fuera otro río Colorado.
Ojalá que el Gobierno tenga un plan B para no ir a La Haya como pretenden los ticos, o para salir incólume de un fallo desfavorable, que podría hacer que todo plan de usar el conflicto fronterizo le saliera como un “tiro por la culata”.
De todas maneras, se puede considerar, que el conflicto fue usado por Ortega para aumentar sus oportunidades de reelección y aprovechar el patrioterismo para aprobar leyes militaristas, así como para tildar de vendepatria a cualquiera que expresara dudas acerca de sus intenciones y distraer la atención sobre la candidatura de Fabio Gadea, quien puede unir la oposición y derrotarlo.
Por eso es difícil creer en la sinceridad de Ortega, que se evidencia por la impunidad de las turbas, la dificultad para obtener cédulas y otros desmanes contra la población. Estos vejámenes no volverán a ocurrir, si en las próximas elecciones elegimos candidatos íntegros, capaces y comprometidos con la democracia, el progreso, la paz y las buenas relaciones con todas las naciones amigas del pueblo nicaragüense.
El autor es ingeniero.
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