Por Wilder Pérez y Josué Bravo
NICARAGUA/COSTA RICA
El informe de la Convención Ramsar sobre la limpieza del río San Juan fue señalado como “irregular”, “incompleto” y “débil” por Milton Camacho, experto en áreas protegidas y ex director de dichas actividades en el Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena).
Tras analizar el documento, Camacho detectó una serie de errores que hacen dudar del valor científico emitido por la Convención Ramsar, que rige los humedales de importancia internacional, como el río San Juan de Nicaragua.
Ramsar concluye que “existen cambios” en el Humedal Caribe Norte, que habría afectaciones a la flora y fauna, que la “laguna de Portillos” (en realidad Harbour Head) en el “río San Juan en Nicaragua” sería la más afectada y deja entrever que la supuesta “Portillos” desaparecería en un año.
Todo esto con información exclusiva de Costa Rica, firmada únicamente por funcionarios y políticos costarricenses, sin embargo, Harbour Head es totalmente de Nicaragua.
El primer señalamiento del especialista al informe es precisamente que se basa en información facilitada por Costa Rica y no en hechos comprobados en el terreno, tal como lo exige una rigurosa investigación científica seria.
La comisión enviada por Ramsar a Costa Rica pasó casi una semana en ese país y no viajó al sitio por malas condiciones del tiempo. “Debieron haber pospuesto el vuelo, tenía que hacerse”, comentó Camacho. El experto afirma que incluso la comisión debió viajar a Nicaragua.
Cabe recordar que el Gobierno de Nicaragua invitó a Ramsar para la misma misión a inicios de diciembre, pero hasta ahora no recibe respuesta.
[/doap_box][doap_box title=»Lo que debe hacer Nicaragua» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
- Nicaragua prácticamente está jugando con el árbitro en favor de su adversario en el caso de la denuncia de Costa Rica, de causar daños ambientales con la limpieza del río San Juan.
Considera que, como país, “debemos apelar a la Convención Ramsar para que haga una verificación en el campo, tanto en Costa Rica como en Nicaragua”.
Además de eso, Nicaragua debe solicitar, según Camacho, la inclusión de este caso en el registro de Montreux, que consiste en una lista de sitios Ramsar, o humedales de importancia internacional, que han sido modificados por cualquier tipo de intervención del hombre.
Esto significa que la Convención Ramsar debe dar seguimiento de cerca a las transformaciones en la zona de limpieza del río San Juan, lo que garantizaría que se cumplan los objetivos del Gobierno nicaragüense a la vez que se continúa el trabajo planificado.
Camacho también recuerda que el Gobierno debe publicar el estudio de impacto ambiental que realizó para ejecutar la limpieza, para demostrar el alcance real de los daños, considerados temporales por el documento.
[/doap_box]
Aquí otro punto criticable a la Convención Ramsar. “Es obligación dar el mismo asesoramiento a Costa Rica que a Nicaragua, debió ser así a lo inmediato, de lo contrario el informe final es irregular, porque Nicaragua, como parte contratante de Ramsar, también tiene derecho”, aseguró Camacho.
NADA QUE VER HUMEDAL CARIBE NORTE DE COSTA RICA
Por otra parte, el experto recordó que la Convención se equivocó al reconocer que parte del sitio Ramsar Río San Juan pertenece al Humedal Caribe Norte de Costa Rica, pues se trata de territorio nicaragüense.
Camacho explicó que si bien ambos países tienen cuencas y humedales que no se limitan con las fronteras, no son compartidos por ninguno de los países, ya que cada uno tiene su parte bien definida, salvo por los intentos históricos de Costa Rica por apropiarse del cauce del río San Juan y su desembocadura.
INFORME DUDOSO
Lo que más sorprendió a Camacho al leer el informe final fue que el mismo no incluye los nombres de los científicos que lo hicieron, sólo tiene firmas de gente de Costa Rica.
Hay más. “Parece ser que los que emitieron el informe utilizaron conceptos viejos (humedales transfronterizos), eso es aberrante en el seno moderno de la Convención, y es importante porque ellos quieren llevarlo como documento probatorio en su demanda contra Nicaragua en La Haya”, comentó el experto.
Camacho deja claro que la información que aparece en el documento es válida, pero no es suficiente para que éste sea considerado definitivo. El hecho de que los datos no fueron verificados en el campo reduce su valor en un 50 por ciento.
Aparte, sólo tiene una fuente de información, esto hace que la credibilidad del informe se reduzca aún más.
Para colmo, las conclusiones que hace Ramsar en su informe son “probabilidades”, mismas que se basan en escenarios improbables, como el hecho de que la laguna “Portillo” (si se refieren a Harbour Head) va a desaparecer en un año por la limpieza del río San Juan.
TICOS FELICES CON SU “GOL”
El embajador costarricense ante Ginebra, Suiza, sede el organismo, Manuel Dengo, expuso ante los medios el informe Ramsar que será aportado como pruebas por Costa Rica en las audiencias preliminares de la próxima semana en la Corte Internacional de Justicia de La Haya.
Según Dengo, las conclusiones del informe “son muy simples y claras, existen cambios ecológicos en las características del humedal, el sistema acuático es el más afectado. Tanto las aguas en sí por su calidad y cantidad, como la flora, la fauna y las acuáticas propiamente dichas, igual que las aves migratorias y residentes”.
El humedal es un pantano de unos tres kilómetros de extensión ubicado entre el río San Juan y la Laguna de Harbour Head, en la desembocadura del río en el Caribe.
Después de haber expuesto el informe al Consejo de Gobierno, Dengo afirmó que “de continuar las alteraciones en magnitud y en escala, se van a producir una serie de impactos como es la ruptura de la barra que separa la Laguna de Portillos (que en realidad es Harbour Head de Nicaragua) del mar y por ende se abriría eso a una especie de bahía donde se cambia todo el equilibrio natural que hay hoy en día”.
Técnicos de Ramsar visitaron Costa Rica entre el 27 de noviembre y el primero de diciembre anterior, en medio del reclamo de este país por la limpieza de un canal en la desembocadura el río nicaragüense.
Antes del Consejo de Gobierno, Dengo afirmó a ADN radio que la evaluación de los técnicos del organismo ambiental no sólo fue elaborada con información de la fecha en que estuvieron por este país, sino además que se llevaron la versión tica sin haber visitado el sitio de los hechos.
“Es un informe técnico muy valioso para nosotros porque corrobora todo lo que el personal técnico costarricense ha venido diciendo, sobre el tipo de daño que hasta esa fecha, ustedes recuerdan que la misión estuvo aquí del 27 de noviembre al 1 de diciembre, entonces ellos tienen la información hasta esa fecha y teníamos toda la evaluación que se había hecho de parte de técnicos costarricenses de la información y ellos hicieron su evaluación propia”, declaró a la emisora el embajador.
Durante la estadía en el país, Costa Rica le insistió a los técnicos la importancia de sobrevolar el sitio que los dos países reclaman y que además forma parte de los estudios ambientales nicaragüenses que avalan el dragado.
No obstante, los problemas climáticos impidieron hacer la inspección en el sitio y los de Ramsar se llevaron fotografías, vídeos y documentos ticos que demuestran los supuestos daños en ese pantano que los ticos llaman Isla Calero.
A pesar de eso, el canciller René Castro secundó al embajador Dengo y a Ramsar al asegurar de que si no se actúa a tiempo, es decir, si no se frena el dragado, habría daños ambientales irreversibles tanto para Nicaragua y Costa Rica.
(Con colaboración de Eduardo Cruz).
Ver en la versión impresa las páginas: 6 A ,1 A