La Policía de Tránsito del Distrito Cinco dio con el paradero del carro Kia azul, marca Sephia, sin placas, que se vio involucrado en la muerte trágica de la niña Eveling Guadalupe Marenco Mayorga, de 9 años.
Una fuente policial manifestó que el carro fue encontrado la tarde del lunes en el garaje de una casa en el barrio Villa Cuba. Las autoridades policiales no quisieron revelar el nombre del conductor (prófugo) por no entorpecer las investigaciones.
El hecho tuvo lugar a las 9:00 p.m. del 31 de diciembre, en el barrio Milagro de Dios, cuando la pequeña salió a la venta para comprar unas candelas romanas y de manera sorpresiva el carro —conducido por una persona hasta ahora prófuga— la levantó en el aire y luego las llantas pasaron sobre su cuerpo.
Amparo Mayorga, madre de la víctima, relató que el ciudadano de apellido Traña —que le dio persecución al conductor del vehículo azul involucrado en el accidente— no tuvo que ver nada en la desgracia ocurrida.
Destacó que este ciudadano iba siguiendo al conductor para que no escapara, porque antes había atropellado en el mismo barrio a un niño que intentaba cruzar la calle.
Según Mayorga, Traña observó cómo el conductor del vehículo azul impactó a la niña. La pequeña era muy popular en su barrio y todas las mañanas le gustaba cortar flores en la calle para luego regalárselas a su progenitora.
“Era una bebé muy especial y aunque no conociera a alguien le daba a las personas un abrazo cariñoso, además de ser una buena alumna, mi muchachita”, lamentó la madre
EN LIBERTAD
El joven Dubalt Amet Garay Velásquez quedó en libertad la tarde de ayer por no encontrar la Policía suficientes pruebas en su contra.
A Dubalt la Policía lo señalaba de supuestamente viajar a bordo de una moto roja y dar alcance al chofer del carro azul para gritarle que no se detuviera porque un carro le estaba dando persecución.
“Dejá a esa niña tirada en el suelo, maje escapate que te vienen siguiendo para llevarte donde los pescas”, fue parte de lo que escucharon los testigos que se encontraban en los alrededores la noche de los acontecimientos.
“Quiero pedirle disculpas al muchacho Dubalt porque en medio de mi desesperación lo señalé de ser quien andaba en la moto pero en ese momento de angustia era lo único que escuchaba de la gente”, dijo Mayorga.
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