CORRESPONSAL/ CHINANDEGA
Los padres de una pareja de mellizos del reparto El Limonal lidian con la extrema pobreza que les golpea en el sector sur de la ciudad de Chinandega, cuyas 200 familias para sobrevivir hurgan entre desechos, chatarra, aluminio y plástico en el basurero municipal.
De este sitio son los gemelitos Carlitos y Carlita Corea Reyes, de 2 meses, cuya penuria es evidente en sus tiernos cuerpecitos.
Los mellizos son los hermanitos menores de una niña que ya tenía esta familia. En el humilde hogar ahora suman cinco personas, cuyo único sostén es el padre, Carlos Jerónimo Reyes, quien pide un mejor trabajo.
Marisela del Carmen Corea González es la joven madre de 19 años, que sostenía a sus niños en busca de juguetes y alimentos durante el fin de semana en el Asilo de Ancianos de la ciudad de Chinandega.
“Necesitamos de todo un poco. Gracias a Dios no se me han enfermado”, dijo la madre.
Los representantes del Asilo de Ancianos aliviaron la sed y el hambre de 1,200 niños durante la novena del Niño Dios; el último día fue de los regalos. Los pequeños llegaban de los barrios El Rosario, asentamientos La Línea, Walter Estrada, Rodolfo Gríos, repartos Carlos Fonseca y El Limonal.
BOMBEROS APORTARON
Por su parte los bomberos voluntarios de Chinandega, con un grupo de similares voluntarios canadienses, se acercaron el domingo con 300 paquetes de alimentos en el basurero y ahí constataron las necesidades que tiene la zona.
“Fue un momento de almuerzo navideño que compartimos con los habitantes del reparto El Limonal”, dijo el bombero Gerardo Cáceres.
En los primeros días del mes de diciembre al sitio llegó ayuda de la Fundación Coen. Los habitantes de la zona solicitan al Gobierno fuentes de empleo para subsistir en los próximos meses.
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