Kati Claribel Gutiérrez Aráuz junto a su esposo en la promoción de su segundo hijo, Christopher, el 25 de noviembre. LA PRENSA/CORTESÍA

Prometen sanciones por negligencia médica

Mientras la Policía investiga un supuesto homicidio por imprudencia temeraria en perjuicio de Kati Claribel Gutiérrez Aráuz, en el Hospital Regional César Amador Molina (HRCAM) de Matagalpa, las autoridades de ese centro asistencial conformarán una comisión para determinar las medidas administrativas que tomarán respecto del personal presuntamente implicado en el caso.

CORRESPONSAL/MATAGALPA

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Tras la muerte de Kati Claribel Gutiérrez Aráuz, en el Hospital Regional de Matagalpa, una comisión de médicos de Jinotega y Matagalpa concluyó, entre otras cosas, que “se trató de una muerte materna obstétrica evitable”.

Sin precisar identidades, la comisión concluye que el personal médico y de enfermería de turno en la sala de labor y parto (del hospital) “no cumplieron con la norma y protocolo de manejo de las complicaciones obstétricas (hemorragia postparto y shock hipovolémico), no se describe en el expediente el manejo de la hemorragia posparto”.

El mismo personal tampoco habría aplicado la “norma de atención prenatal, parto y puerperio”.

Gutiérrez, quien residía en el sector conocido como Sabadell, al norte de la ciudad de Matagalpa, habría recibido atención prenatal en tres centros de salud distintos: el Lacayo Farfán, cercano a su barrio; el Walter Mendoza y el puesto del barrio Primero de Mayo, porque era el más cercano a su centro de trabajo y a la casa de su suegra, donde iba con frecuencia.

Por eso, la auditoría médica concluyó también que los médicos y enfermeras de esos centros “no cumplieron con la norma de atención prenatal, tecnologías perinatales, etc. …y no cumplieron con la normativa de manejo del expediente clínico y examen físico, dado que hay mala calidad en la Historia Clínica Perinatal Básica”.

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Mientras la Policía investiga un supuesto homicidio por imprudencia temeraria en perjuicio de Kati Claribel Gutiérrez Aráuz, en el Hospital Regional César Amador Molina (HRCAM) de Matagalpa, las autoridades de ese centro asistencial conformarán una comisión para determinar las medidas administrativas que tomarán respecto del personal presuntamente implicado en el caso.

Gutiérrez, de 36 años, murió a las 3:35 de la madrugada del 5 de diciembre recién pasado, horas después que en el mismo hospital dio a luz a su tercer hijo, un bebé que nació a las 10:20 p.m. del 4 de diciembre y pesó mil 900 gramos, según la constancia de nacimiento del Sistema Nacional de Estadísticas Vitales (Sinevi).

Según las conclusiones de una auditoría de calidad de atención médica, realizada en segunda instancia y emitida el 9 de diciembre por una comisión integrada por médicos de Jinotega y Matagalpa, el caso “se trató de una muerte materna obstétrica evitable”.

Tras los hallazgos, la comisión generaliza señalamientos al personal de turno en el HRCAM y omite la identidad de quienes atendieron a Gutiérrez durante y después del parto.

Erasmo Jarquín, director departamental del Sistema Local de Atención Integral en Salud (Silais), señaló tras la auditoría de segunda instancia, que la dirección del hospital debe conformar una comisión en la cual tendrían participación las personas que atendieron a Gutiérrez.

“Para tomar decisiones administrativas se llama a las partes: miembros del sindicato, a las personas que se están mencionando y la dirección del hospital y ahí se discuten las decisiones administrativas”, dijo Jarquín telefónicamente a LA PRENSA.

Agregó: “…no soy yo (como director del Silais), es el director del hospital quien tiene que tomar las decisiones administrativas (…) no me voy a adelantar a lo que ellos vayan a hacer en la primera semana de enero, cuando ya ellos entren a trabajar”.

DIRECTOR EVASIVO

LA PRENSA contactó telefónicamente al director del HRCAM, Joaquín Escoto, quien evitó la entrevista sobre el caso indicando: “Estoy fuera de Matagalpa y estoy muy ocupado”.

Tras esa expresión, Escoto cortó la llamada y no volvió a responder su celular.

ESPOSO PIDE JUSTICIA

Byron Antonio Sánchez Lúquez detalló paso a paso todo lo ocurrido en el hospital con su esposa y reclamó justicia en el caso. “Lo hago porque, si uno no se queja, esto va a existir siempre… quiero que las autoridades competentes hagan su trabajo y así evitar otra tragedia… no digo que los médicos son asesinos, pero sí, un descuido puede costar la vida de muchos y por eso exijo justicia para quienes estaban en ese turno”, dijo Sánchez, sin precisar la identidad del personal que atendió a Gutiérrez.

 Erasmo  Jarquín, director del Silais en Matagalpa.
LA PRENSA/ARCHIVO L.E. MARTÍNEZ M.

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