El poder
“El que ostenta el poder es siempre im- popular”.
Benjamín Disraeli ( 1804 – 1881), escritor británico.
ATOL CON EL DEDO
Me adhiero al Editorial publicado en este Diario el pasado Lunes 13 de diciembre, titulado: “El día que cambió la historia del Ejército”, porque en efecto el 10 de enero del año 2007, en el acto de toma de posesión del presidente Daniel Ortega, comenzó la demolición del Estado de Derecho y sus instituciones democráticas por las que llegó al poder, que luego mandó a la basura. Coincido también con el Editorial, que ese día empezó el fin, después de 16 años, del profesionalismo, despolitización y despartidización del Ejército y de la Policía Nacional, al juramentarles el presidente lealtad bajo el esquema de sus orígenes, estado-partido-ejército: “Daniel Ortega les estaba comunicando que en aquel momento terminaban las vacaciones de la democracia “burguesa”.
Las “leyes militaristas” aprobadas confirman que no habrá obstáculos al poder de Ortega. Proyectos viejos con nombres nuevos que encontraron la oportunidad por el conflicto con Costa Rica; las que algunos diputados opositores maquillaron creyendo que el presidente las va a obedecer cabalmente. Ingenuidad de ingenuidades. Los diputados que las aprobaron cayeron en la trampa del FSLN. Un diputado sandinista se dio el lujo de agitarles las reformas propuestas que incorporaron.
Pueden ser leyes lindísimas, como las elogiaron diputados liberales y un democristiano. Como si no supiéramos que lo que dicen las leyes “de manera literaria y formal”, al presidente Ortega le vale un pepino, pues las lee como quiere. La Constitución Política dice que la reelección está prohibida, pero Ortega es el único candidato del FSLN; la Constitución impide ser presidente a quien lo ha sido dos veces, y a Ortega nadie lo detiene. Que sólo la Asamblea puede nombrar funcionarios de poderes del Estado y Ortega por decreto les extendió periodos vencidos. Y el Consejo Electoral ya lo tiene como candidato. Como si no supiéramos que los ejes de los poderes del Estado se manejan desde la casa presidencial. Si esto no es atol con el dedo, ¿qué será?
Luis Vega Miranda
CONDÓN Y SIDA
Hace varios días oyendo las noticias me quedé estupefacta al ver a los señores diputados repartiéndose condones que les habían sido llevados por personas interesadas en propagar su uso, no importándoles el lugar en que lo hacían.
Me di cuenta que sólo un diputado sabía que el condón no protege del sida ni de otras enfermedades de transmisión sexual y por eso él es fiel a su esposa. Es lo que todos deben saber y tienen la obligación de averiguarlo para no seguir propagando el error.
Quiero recordarles que el VIH-sida apareció a principios de la década de los ochenta, del siglo pasado. Da la coincidencia que pocos años antes, en los años sesenta, comenzó la liberación sexual con la aparición de la píldora y la repartición masiva de anticonceptivos, entre ellos el condón, diciendo que el sexo era seguro.
Muchos les fueron infieles a su pareja y los jóvenes y adolescentes se desbordaron practicando el sexo como si fuera un deporte. Las consecuencias se vieron pronto: miles de jovencitas de quince años y menores embarazadas y una cantidad de personas infectadas con el VIH-sida y con enfermedades de transmisión sexual. Parece que en Estados Unidos la mayoría de los jóvenes padecen de algunas de ellas.
Lo que dicen que el condón protege del VIH-sida y otras enfermedades, están mintiendo, porque el sida se está transmitiendo cada día más. En Nicaragua ha aumentado el número de personas enfermas.
Las únicas medidas efectivas para detener las enfermedades de transmisión sexual son: (1) la abstinencia entre los jóvenes y demás personas y (2) la relación sexual entre parejas no infectadas y mutuamente fieles.
Los condones tienen esporas diminutas que dejan pasar fluidos y enfermedades en un 20 y 30 por ciento. No son seguros. Es obligación de los diputados informarse debidamente para que la población se dé cuenta de la verdad.
Violeta R. de Padilla
LA MEJOR MEDICINA
Aunque para Albert Schweitzer la fe li- cidad es la buena salud y la mala memoria, también debemos encontrar el humor en cada día y tener alegría.
Hazle sitio a la Alegría, es uno de los trucos que Osho recomienda en su obra Tónico para el Alma. Nos dice que “La alegría es un resultado de no pensar”. Aprende a observar las cosas: la alegría está ahí, pero reprimida por tantos pensamientos. De modo que tienes que desaprender las cosas y los pensamientos. Verás que a partir de esa sencilla experiencia surge una gran alegría. Luego tienes que volverte hacia ti: conocerse a uno mismo es elemental. Cuando esto pase, sabrás por primera vez qué es la alegría.
Patch Adams, el payaso que es doctor, es el fundador de la Risoterapia. Estudió medicina para usarla como herramienta de cambio social; es un médico diferente, no solo es payaso sino que cree que “curar puede ser un intercambio de amor y no una transacción económica”. Considera que la salud no puede estar separada de la familia y del medio ambiente. Con la risa se alegran los niños, los padres y hasta el personal médico. En fin, hay que reír a carcajadas varias veces al día, sin motivo aparente.
La risa es un fenómeno complejo que desencadena diversas reacciones tanto fisiológicas como mentales en quienes la experimentan.
Como técnica, la Risoterapia se utiliza para eliminar bloqueos emocionales, físicos y mentales. Mientras nos reímos se relajan los músculos y se produce un movimiento del diafragma que mejora la capacidad respiratoria, al tiempo que origina un masaje interno que facilita la digestión y ayuda a eliminar toxinas.
Además es un sano ejercicio, ya que con cada carcajada se ponen en funcionamiento cerca de cuatrocientos músculos, algunos de los cuáles tan sólo se pueden ejercitar mediante la risa.
Son tantas las propiedades que los expertos atribuyen a la risa que no es de extrañar que su uso en terapias sea cada vez más extendido. Sus efectos son casi mágicos, ya que en la actualidad no existe ningún fármaco que produzca tantos efectos beneficiosos sobre el organismo como una sesión de carcajadas.
Todos y en especial el personal de salud debemos ser amables con todos y a todas horas. Dar amistad y alegría es la mejor medicina. Indiscutiblemente no existe mejor combustible para nuestras vidas que la alegría.
Dr. Miguel Barbosa
Consultor en Salud Holística
SUEÑO NICA
Un día de éstos, mientras me sentaba para almorzar en la cafetería de la Southwestern Adventist University (SWAU) en Keene, Texas, un joven se acercó a mi silla y entre intento e intento interrumpió mi comida y preguntó: ¿de qué país es usted? ¿Vino también a cumplir el sueño americano?
Esas preguntas, que al parecer son las de rigor entre los latinos que emigran a los Estados Unidos, me hicieron reflexionar en lo que era realmente mi sueño. Consciente de los problemas que enfrentamos a diario en nuestro país, creo firmemente que nuestro sueño, el de ver convertida a Nicaragua en un país de paz, de democracia plena, en donde las desigualdades no sean tan marcadas y en donde el acceso a la educación, la salud y el empleo sean para todos, debe ser un ideal que nos debe invitar a no solo soñar, sino luchar por esos sueños e ideales.
Para algunos el sueño puede ser americano, europeo etc. Pero, ¿dónde dejamos el sueño de la patria pequeña que grande soñamos?
Ojalá que escritores, músicos, atletas, políticos, verdaderos nicas que amamos a nuestra patria, podamos unirnos para hacer realidad el sueño de ver a nuestro país convertido en una nación, poner ese granito de arena sin importar en qué parte del mundo estemos.
Mi sueño es nica —le dije a aquel joven—, sueño con luchar por mi patria, y desde mi patria, esto sin dejar de admirar y apoyar a mis compatriotas que, al igual que yo, en algún momento, con lágrimas y una profunda tristeza, tuvimos que dejar nuestra tierra por perseguir un sueño.
Ojalá algún día se nos permita cumplir nuestros sueños sin tener que abandonar nuestro terruño. Y bien por los que anhelamos regresar para cumplir el sueño de Pedro Joaquín Chamorro Cardenal y de todos los nicaragüenses: ‘Nicaragua volverá a ser república”.
¡Te amo Nicaragua!
Jader López Aguilar
Desde Houston, Texas
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