Conducta
“El valor, la buena conducta y la perseverancia conquistan todas las cosas y obstáculos que quieran destruirlas y se interpongan en su camino”.Ralph Waldo Emerson (1803-1882); poeta y pensador estadounidense.
Conducta decembrina
Llegó diciembre y ya se siente el aire fresco por las tardes, lo que es característica de esta época, así como una expresión que se vuelve común al llegar este mes -“¡qué rápido pasa el tiempo!”— ¿Será que llevamos la vida muy de prisa? ¿Será otro efecto del cambio climático? ¿Será que se siente por la edad del adulto?… De todas maneras llegamos a fin de año y el tiempo sólo Dios puede detenerlo.
En este mes también ocurre un fenómeno y que está relacionado con la conducta de los nicaragüenses, la cual experimenta una original metamorfosis. Nos volvemos más educados y más respetuosos. Los señores conductores de buses tratan con educación al usuario y esperan que pueda bajar con calma, nos volvemos dadivosos con todos los indigentes que abordan el bus para pedir limosna
Y así muchas situaciones más por el estilo. Pareciera un sueño y ojalá fuera así todo el tiempo Aprovecho y me adelanto como el aguinaldo para desearles a todo el pueblo nicaragüense que tengan una celebración navideña sana en unión con sus familias y esperar el Año Nuevo 2011 con un rostro lleno de paz, tranquilidad y esperanza.
“El valor, la buena conducta y la perseverancia conquistan todas las cosas y obstáculos que quieran destruirlas y se interpongan en su camino”.
Miguel Altamirano
Consenso democrático
Ha sido costumbre inveterada que la “oposición”, cualquiera que esta sea, nunca les ha agradado algunos proyectos de desarrollo y bienestar, etc., que hacen los gobiernos de turno, no ven todo lo bueno que hacen, solamente lo “malo”, según ellos. Recuerden, nada es perfecto. Por ejemplo, el gobierno actual ha hecho muchos proyectos importantes desde su incipiente democracia de gobierno, pero hacen, y los criticones qué.
Actualmente los nicaragüenses atravesamos una serie de problemas de toda índole, tenemos: el caso de río San Juan, las pensiones reducidas, entre otros problemas, y con las leyes de defensa, seguridad y régimen jurídico de fronteras, en este caso determinados “políticos” argumentan que Daniel Ortega pretende hacer espionaje y buscar más poder.
Si en verdad estas leyes son injustas y malas, entonces que no sean aprobadas y que sean mejoradas en la comisión asignada. Es importante que sopesen que estas leyes son para garantía de la seguridad nacional, de la patria, y que el gobernante que esté de turno las usará como patrimonio de la nación y no personal, y que no es un grito de guerra, eso deberían entender y no pretender lucirse como “genios” de la interpretación, señalando, criticando al bolsazo.
Desde la perspectiva de la política ciudadana, el recurso fundamental para el bien común y desarrollo de la patria, político, social, económico, cultural, etc., es el ejercicio democrático que empleen los ciudadanos unidos con los partidos, alianzas y asociaciones civiles democráticas y el gobierno de los cuatro poderes del Estado, trabajando sobre la solución de los problemas, pero todos unidos para lograr resultados óptimos democráticos.
La esencia es resolver aquellos problemas sistémicos, que nacen por falta de un amplio sentido democrático comunitario civilista, entonces hay que abrir el caudal de las arterias que le den oxígeno político a la democracia civil que siempre han anhelado los nicaragüenses para vivir en paz, tranquilidad, bienestar, y eso se llama unidad democrática.
Sugiero a la clase política nacional y/o “tendencias políticas democráticas civilistas” que no es tiempo de estar teorizando, pues es el momento oportuno de actuar en unidad democrática, los nicaragüenses queremos que nuestro país avance aun más, en todos los sentidos.
Hay que buscar el consenso democrático civil para evitar descalabros en todo y para todos. La unidad siempre ha sido sabia El pueblo sólo espera a sus líderes para actuar. No hagan democracia solamente desde sus puestos políticos.
Bayardo Quinto Núñez
Navidad y desempleados
Cada año, nuestro ayuntamiento ador- na mi calle con luces laicas a pesar de que sea Navidad. Desde noviembre, una secuencia de bombillas en forma de “bolsas de la compra” se bambolean por encima de las cabezas del vecindario cuando sopla el viento y secuestra las miradas de los viandantes como imponiendo a estas fechas un puro sentido de dispendio. ¿Qué debe pensar el homenajeado, el Dios que nació entonces para salvarnos y cuya onomástica dio lugar a la Navidad? La rememoración de su nacimiento ha sido sustituida por el afán de organizar, reunirse y comprar, su gesta y su mensaje por el de “gasta y disfruta”.
A los desocupados, este enfoque laicista nos resulta una afrenta, pero nos consuela que el Jesús de Belén escogió la pobreza y el frío, sin renunciar al calor de un fuego mayor que el del establo: el de saberse amado por una familia y por unos lugareños que supieron reconocer, en la valiente humillación de un Dios, la verdadera riqueza del mundo.
Eva N. Ferraz
Barcelona, España