Recientemente se realizó la XX Cumbre Iberoamericana en Argentina en donde participaron 22 naciones y 16 presidentes de la región enfocados en el lema “Educación con inclusión social”. Así mismo, como referencia de lo ocurrido en Honduras en el 2009 y en Ecuador en el 2010, el tema de democracia tomo debate y los asistentes a la cumbre concluyeron “cortar todo tipo de vinculación con un estado donde se intente o logre destruir la democracia”. El punto está en que no sólo existe una forma de intentar o lograr destruir la democracia, como es un golpe de Estado por rebelión que a la fuerza remueve a un presidente. Ya existen casos en la región donde se han dado golpes de Estado constitucionales ligados a procesos electorales amañados que han instaurado a presidentes que realmente son ilegítimos y por ende han genuinamente destruido la democracia. Debemos también tomar nota de las declaraciones del Secretario General de la OEA que expresó durante la Cumbre: “Todo intento dictatorial va a ser aislado y se van a tomar medidas”. La cumbre al menos marca una pauta de cara a las elecciones presidenciales que se desarrollarán en la región durante el 2011 en Argentina, Guatemala, Perú y Nicaragua.
Adicionalmente, el Informe 2010 del Latinobarómetro revela que el 27 por ciento de la población en América Latina considera que la delincuencia (un componente de seguridad) es el problema principal de su país. Para Estados Unidos y países practicantes de democracia, la seguridad es el tema de mayor importancia en la región. Esto incluye derechos humanos, libertades civiles, delincuencia, crimen organizado, terrorismo, corrupción y narcotráfico, principalmente. No obstante, el posicionamiento político de la izquierda en la región influenciada por Irán es precisamente lo que ha engendrado inseguridad para los pueblos de la región. Si deseamos lograr un desarrollo sostenible en la región, es vital fortalecer la iniciativa de Estados Unidos en combatir estos temas contra la izquierda liderada en su mayoría por fascistas desenfrenados con una perturbada visión de nación.
En este contexto, se inician preparativos en Nicaragua para las elecciones generales programadas para el 06 de noviembre del 2011. Aunque existen múltiples obstáculos internos para lograr el triunfo de un gobierno de derecha, lo que se perfila internacionalmente es una batalla de derecha vs. izquierda donde está en juego la seguridad de la región y sus componentes. Sin lugar a duda, los presidentes de Cuba, Venezuela, Ecuador y Bolivia, entre otros, apoyarán al presidente de Nicaragua en sus ambiciones “electorales” de golpe de Estado constitucional (ya que no existe reelección en la Constitución nicaragüense) para así perpetuarse en el poder. No obstante, existen muchos más presidentes en el mundo que apoyarían al candidato(a) ideal de la derecha, así como también es preponderante el potencial apoyo de poderosos grupos empresariales y ciudadanos de diversas nacionalidades en la región que podrían contribuir muy significativamente en la batalla. Todo depende de cómo los nicaragüenses nos organicemos para presentarnos a las elecciones con un candidato(a) ideal y una fortalecida alianza partidaria que integre a los diversos sectores de la sociedad civil. Las esperanzas están puestas en los nicaragüenses para lograr ganar la batalla y fortalecer la seguridad en la región.
El autor es ex Cónsul General de Nicaragua. 2010 International and Nonpartisan Rising Star.
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