Una lluvia de gritos llamándoles “traidores”, “pactistas”, “degenerados”; diciéndoles que “ya no son zancudos, ahora son chanchos”, “diputados alcancías”, “esas leyes no deben pasar” y “siete puñales, maestro de la traición”, “querés entregar el país otra vez”, les tocó recibir al presidente y al vicepresidente del Partido Conservador, Alejandro Bolaños Davis y Alfredo César, respectivamente, así como al diputado Alejandro Ruiz, al salir de una reunión con el jefe del Ejército, general Julio César Avilés, donde les presentaron una serie de argumentos para justificar la necesidad de aprobar el paquete de leyes relacionadas con la defensa propuesto por el presidente Daniel Ortega, que según los manifestantes sólo busca consolidar la dictadura orteguista.LA PRENSA/R. ORTEGA