Alejandro A. Tagliavini

Bravo WikiLeaks

Internet, la informática, está potenciando la transmisión de información que es, precisamente, una característica esencial del mercado. El lucro, el servicio a la comunidad, surge de esta capacidad informática de encontrar, por ejemplo, un avance tecnológico y, al mismo tiempo, un grupo de personas que podrían mejorar con él. Pues WikiLeaks es otra página web. En tanto no haya obtenido la información violentamente (como en un robo con armas y amenazas), lo que es inmoral, debemos apreciar su trabajo. ¿Pero qué trabajo?

En el mercado, cuando, por ejemplo, unos empresarios necesitan una máquina para poder producir y lucrar, la demandan provocando un aumento de precio. Esta información transmitida a través del precio, lleva a producir más máquinas para los empresarios. Así se realizan voluntarios y pacíficos acuerdos entre las partes.

Por el contrario, las “transacciones” estatistas son imposiciones coactivas. Por caso, impone (vía monopolio de la violencia) precios máximos que impiden esa informática y desalientan a los fabricantes de máquinas. Así, en el mercado las transacciones son voluntarias y en el estatismo son violentas y reniegan de esa función transmisora de información porque las decisiones (por ejemplo, sobre los precios) son tomadas por el poder central. Es característica del estatismo producir su propia información en contra de las personas, de aquí la necesidad de esconderla.

WikiLeaks les ha recordado a los estatistas que, cada vez, será más difícil esconder información y evitar que se haga masiva, será más difícil sostener el estatismo, sostener esquemas basados en la coacción, en la violencia que para sobrevivir necesita de información solo conocida por el poder central.

La Casa Blanca es incoherente. En 1947 crea la CIA, el primer servicio civil de inteligencia (luego vino la SIDE en la Argentina peronista de 1948), y cada vez pone más “cortinas de hierro” en las fronteras de EE.UU. Pero deploró la filtración porque “pone en riesgo a gente que recurre a EE.UU. para promover la democracia y un gobierno abierto”. Luego dijeron que las filtraciones no serán toleradas. Tengo “malas noticias”: esto es el principio. Aumentarán las medidas de seguridad, como el nuevo Interagency Policy Committee for WikiLeaks, pero más rápido se desarrollará la informática volteando las barreras del estatismo. Otro funcionario se quejó de que quebraría la confianza de sus amigos (otros Estados) que se preguntarán “¿Puede EE.UU. guardar un secreto?”, pues tengo otra “mala noticia”: no podrán.

El hecho de que el “perjudicado” directo sea el gobierno de EE.UU. (y no la URSS que escondía peores secretos), es auspicioso porque ahora la izquierda, cuando sea jaqueada por la red, no podrá argumentar que es de derechas. Los izquierdistas, que hoy proponen muchos WikiLeaks deberían empezar por crearlos en Cuba (donde el acceso a la red está severamente restringido), comenzando por crear las condiciones: libertad para que todos puedan acceder a toda la Internet.

La incoherencia de la izquierda no es solo una cuestión de banderas, lleva una confusión ideológica importante. Mientras que, como queda dicho, Internet y WikiLeaks son transmisores de información y, por tanto, van contra el esquema de la violencia, en uno de sus tantos blogs se alentaba: “Estemos preparados para atosigar… como dijo el Che:… hagamos… muchos Vietnam”. Es decir, su modus vivendi que es la violencia morirá, precisamente, en la medida en que Internet, la informática, crezca.

COMENTARIOS

  1. Denic
    Hace 16 años

    Viva la anarquia como forma de desarrollo politico social de las nuevas generaciones! No necesitamos Estados corruptos ni terroristas de derecha o de izquierda para poder vivir en paz.

  2. aguacatemaduro
    Hace 16 años

    hurraaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa WikiLeaks

  3. aguacatemaduro
    Hace 16 años

    hurra WikiLeaks!

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí