Humberto Belli Pereira

Preñadores y sementales

“ Yo no soy mujeriego, soy preñador”. En su brutal candor, esta frase proferida por Edén Pastora revela y resume la mentalidad que ha caracterizado a buena parte de nuestras sociedades latinoamericanas. El Comandante Cero, que saltó a la fama cuando dirigió en 1978 la guerrilla que secuestró a los diputados de la Asamblea Nacional, entregó al público una semblanza de su vida (disponible en Internet) muy reveladora: “Diez mujeres; cuatro esposas y seis romances, me han dado veintiún hijos; en Costa Rica, Méjico y Honduras; en eso he sido internacionalista”. Luego, consciente de lo difícil que era conciliar sus declaraciones con la paternidad responsable añadió: “Si no fui el mejor padre, fue por ser el mejor patriota”.

Es posible que el comandante Pastora aspire a ocupar un sitial entre los héroes de la historia nacional. Podría ocurrir. Entre las estatuas de muchos libertadores y próceres de nuestro continente figuran hombres que fueron pésimos padres y pésimos maridos; hombres que dejaron en el abandono más atroz a muchos de sus propios hijos, que disfrutaban de noches de pasión sin reparar en las consecuencias, y que jugaban con la integridad y futuro de las mujeres que pasaban por sus vidas. Sin embargo eran hombres de armas tomar. No estaban dispuestos a realizar los menores sacrificios por los hijos de sus entrañas, pero estaban dispuestos a morir y matar por la Patria. No podían ser fieles a sus promesas conyugales, ni a ninguna mujer, pero juraban fidelidad eterna a la Patria. Eran esclavos de sus pasiones —sexo, alcohol, y ansias de poder— pero eran fieros en las batallas por la liberación nacional.

Luego las patrias les dedicaban monumentos, los políticos discursos, y los estudiantes ofrendas que adornaban sus tumbas. Los reproches silenciosos de las víctimas de sus desplantes, el dolor de niños y mujeres con vidas rotas y frustradas, quedaban enterrados sin ornato. Ningún periodista los consignaba. Es una de las ironías de la vida: la perversión, sin que nadie lo perciba, del concepto de patriotismo. Rubén Darío lo presintió cuando exclamó: “Cristo va por las calles flaco y enclenque, Barrabás tiene esclavos y charreteras”. Él fue testigo de cómo reciben oprobios quienes merecen honra y cómo reciben honras quienes merecen repudio. A un siglo de distancia, su verso sigue vigente. Auténticos delincuentes ocupan sitiales de honor y liderazgo.

La subversión de los valores se origina frecuentemente en la subversión de los conceptos. Por eso es tan importante entenderlos y enseñarlos bien. El patriotismo comienza por casa y se va extendiendo, como círculos concéntricos, de los entornos más cercanos —amigos, compañeros de trabajo, colegas— a los intermedios —asociaciones, vecindario, comunidad— hasta los más lejanos: política nacional, temas colectivos, causas nacionales. “Es difícil”, decía Pablo Antonio Cuadra, “que se elabore un verdadero patriotismo cuando en el sentido de la Patria falta ese vínculo inicial del hijo con el padre”. Así como no puede amar a Dios a quien no ve, aquél que no ama a su prójimo, a quien sí ve, tampoco puede amar a su Patria que no se ve, aquél que no ama a sus habitantes a quienes sí ve. Menos aún puede amar a sus habitantes, que no le son tan cercanos, quien no ama a los hijos que llevan su sangre.

El abandono paterno es uno de los comportamientos que más dolor y atraso, material y espiritual, causan en nuestro país. Azarías Pallais, tronando decía: “El abandonador es el animal más animal y la bestia más bestia de nuestra fauna, algo así como lo que probablemente querían significar los griegos cuando decían pantera. Quinta esencia de animal que desde cualquier punto de vista que lo examinemos, siempre resulta bestia. El hombre que estando vivo se hace el muerto para que sus hijos no tengan padre teniéndolo, merece no un capítulo sino un libro. ¡Yo quisiera escribirlo! Sería el libro de las amenazas”.

Pero hay un detalle que a veces escapa a las feministas: los preñadores no harían su siembra al voleo si no fuese por la cooperación obsequiosa e igualmente irresponsable de tantas mujeres. Una patria nueva no puede construirse con preñadores y paridoras —de sementales y vacas está llena la ganadería— sino con padres y madres responsables unidos en relación estable y fiel.

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COMENTARIOS

  1. Charrasca
    Hace 16 años

    Eden, dale gracias a Dios que en esos años el sida no existia fuera de africa. Ahorita ya estarias como tom hanks en «Filadelfia», o como Magic Jonhson. Magic Pastora donde ponia el ojo ponia el hijo, mejor que Tiger wu.

  2. susana
    Hace 16 años

    M I S O G I N O, repugnante y despreciable. No importa que sea (…) sino lo reprimido e hipócrita.

  3. Ronald
    Hace 16 años

    Lic. Belli, lo felicito por tan excelente opinión, una lección de moral que deberían leer con atención la clase gobernante de este país.

  4. martha elisa acevedo
    Hace 16 años

    es triste que el Sr Belli sean usen argumentos tan bajos para poder atacar a sus adversarios politicos, la parte privada,personal en las que se dan situaciones en la vida como el ser esposos,as , padres o madres , abandonar o no abandonar son problemas de cada uno de los involucrados , por tanto que tiere la primera priedra quien este libre de pecado; Cuidado señor Humberto Belli le salta la liebre por donde menos lo espera, y le aparecen a usted en su historia de vida algunos pecaditos .

  5. Rosa Vega
    Hace 16 años

    Jonrón de bases llenas. La paternidad irresponsable, es grave, no solamente en Nicaragua, sino en vecinos como El Salvador u Honduras. Cuando gente como Pastora hablan de esa manera sobran quienes los imitan y se vanaglorian preñando chavalas a la buena o mala (las que luego se vuelven Marías de los Guardias). Muchos de los nacidos en orfandad, se transforman eventualmente en mareros y padilleros. Es urgente enfrentar la paternidad irresponsable con heroísmo.

  6. Silvia
    Hace 16 años

    Un detalle que se le escapa a Belli, E.P. no usa condon, a saber a cuantas mujeres les dejo regalitos de enfermedades sexualmente trasmitidas. Por otro lado, no creo que las mujeres que se acostaron con E.P. sean feministas, al contrario. Un poco insulzas que cayeron a los encantos de un salamero y labioso. Y saber cuantos de esos «romances» fueron con menores de edad que en realidad merecen la carcel para el «semental».

  7. nica made in usa
    Hace 16 años

    De »patriotas»como Pastora esta lleno el orteguismo que tienen muchos hijos que pasan alimentar los grupos delincuenciales o las turbas politicas del partido de turno;muy buen articulo Sr Belli;por ese tipo de razonamientos es que Pastora no paso de »maceta de corredor»;ninguna persona que se tilde de serio y ademas dirigente de masas,debe tener esa baja calidad moral por muy valiente que sea,primero son los hijos y la familia;y despues que sean todo lo »patriota»que les ronque la gana

  8. Sandra
    Hace 16 años

    Maestro Belli; El último párrafo es ofensivo a la dignidad de las mujeres. No considero adecuado el comparar seres humanos con animales. Ojalá en el mundo hubiese asegurada la posibilidad para que todos y todas tengamos una relación estable y fiel, pero resulta que no es así. Le cuento que la patria si necesita de mujeres que paran y de hombres que pongan hijos, si no como se va asegurar la transmisión genética y la perpetuación de la especie.No hay suficientes hombres para tantas mujere

  9. roberto
    Hace 16 años

    Las declaraciones del Comandante Cero, son caracteristicas irrefutables de la falta de responsabilidad que este individuo tiene como padre, esposo, amante y civico. Aunque hay por alli un centenar de mujeres tan irresponsables como el, o que estan dispuestas a dejarse dislumbrar por la doble imagen que se desprende de este aprovechado ente politicoy social, ello no le quita en un apice, la responsabilidad que figuras publicas como el deben de proyectar y representar en nuestra sociedad. Shameful

  10. Norman E. Portillo
    Hace 16 años

    Don Humberto Belli, muy bien dicho! Excelente! El trabajo (si se le puede llamar trabajo) mas dificil de el mundo es el ser padre. Irresponsables como Zero, y otros muchos padres, toman el camino facil, el cual es dejar a los hijos y as sus esposas abandonados. Tristemente, hay muchas mujeres que les atrae el hombre campechano, el hombre mentiroso y labioso, representado por Zero. El hombre timido, responsable, honesto y de familia muchas veces es rechazado. Saludes, NEP

  11. Josue
    Hace 16 años

    La falacia ad-hominen sigue de moda en ciertos gremios. Atacamos al sujeto para deslegitimar sus hechos o aportes.. Con este re-torno al sujeto voluntarista caemos en la atrevida tesis de que el subdesarrollo es producto cultural, vaya ….

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