MAR DE PLATA, ARGENTINA/AFP/EFE
Gobernantes de países de Iberoamérica aprobaron ayer en Mar del Plata medidas para defender la democracia e inversiones multimillonarias durante 10 años en educación, en una XX Cumbre de la que disertaron varios líderes por fuerza mayor.
A orillas del Atlántico, en estas populares playas a 400 Km al sur de Buenos Aires, 22 naciones y 16 presidentes acordaron “cortar todo tipo de vinculación con un estado miembro donde se intente o logre destruir la democracia”, expresó la presidenta argentina Cristina Kirchner en el plenario.
“Es imposible que en países con gobiernos que no han sido elegidos por el pueblo pueda desarrollarse la ‘Educación con inclusión social’ (lema de la Cumbre)”, dijo Kirchner en el Salón de Américas del Hotel Provincial.
Al aclarar el alcance del castigo a países donde haya golpe de Estado, asunto muy sensible en la región y reflotado por las asonadas en Honduras en 2009 y Ecuador 2010, el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, manifestó que “todo intento dictatorial va a ser aislado y se van a tomar medidas”.
Para superar décadas de atraso en la región, la Cumbre aprobó también metas educativas con 100,000 millones de dólares de presupuesto, en una reunión a la que faltaron líderes de peso como el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, quien enfrenta una crisis económica y social.
El foro se propuso “alcanzar plena alfabetización en todos los países de la región antes de 2015”, en medio de medidas extremas de seguridad que no se veían desde que estuvo el ex presidente George W. Bush en la Cumbre de Américas de 2005.
Tampoco estuvieron mandatarios de izquierda como Hugo Chávez (Venezuela), Evo Morales (Bolivia) y Raúl Castro (Cuba). Y estuvo ausente asimismo el hondureño Porfirio Lobo, quien no fue invitado por Kirchner, que cuestiona su legitimidad tras el golpe contra el presidente constitucional Manuel Zelaya.
“Cada vez hay más cumbres de todo tipo y los presidentes no tienen tiempo de asistir a todas ellas. Lo nuevo es la ausencia del jefe del gobierno español. Es probable que esta Cumbre deba ser reformulada”, dijo el politólogo argentino Rosendo Fraga, del Centro para la Nueva Mayoría.
Un comunicado dentro de la cumbre exhortó a Argentina y el Reino Unido a negociar la soberanía en las Islas Malvinas, que Londres rechaza de plano, en tanto se deploraron los ejercicios militares británicos con misiles en la zona y la explotación unilateral del petróleo.
La Cumbre instó a poner fin al bloqueo estadounidense sobre Cuba, además de comprometerse a combatir el crimen organizado y el terrorismo en todas sus formas, reveló el canciller argentino Héctor Timerman.
La Cláusula Democrática señala textualmente que en caso de “ruptura del orden constituido o del Estado de Derecho” de un estado miembro, perderá “el derecho a participar en los distintos órganos e instancias, así como del goce de los derechos y de los beneficios de la Conferencia Iberoamericana”.
De igual manera, los asistentes al encuentro mostraron su postura contra el terrorismo. En la clausula final expusieron: “Reiteramos nuestra total condena de todo acto de terrorismo como acto criminal e injustificable y reafirmamos nuestro compromiso de combatir el terrorismo en todas sus formas y manifestaciones, con estricto apego al Derecho Internacional, a las normas internacionales de protección de los derechos humanos y al Derecho Internacional Humanitario, para lo cual, entre otras acciones, reforzaremos siempre que sea necesario nuestras legislaciones nacionales y promoveremos una cooperación internacional”.
CUMBRE DE ADIOSES
La XX Cumbre Iberoamericana estuvo marcada por sentidos homenajes al fallecido ex presidente argentino Néstor Kirchner y al mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, que dejará el poder el próximo 1 de enero.
La sesión plenaria de ayer comenzó con un homenaje póstumo a Kirchner en el que Lula, vestido con guayabera blanca y pantalón caqui, fue el encargado del discurso panegírico, pero en el que prácticamente todos los mandatarios que intervinieron recordaron al esposo y antecesor de la presidenta Cristina Fernández, fallecido el pasado 27 de octubre.
Lula recordó que cinco de los ocho años de sus dos mandatos coincidieron con el gobierno de Kirchner (2003-2007) y, visiblemente emocionado, relató que tuvo la “suerte” de conocerlo cuando era una “vaga esperanza” de candidato a presidente de Argentina.
De igual manera, los mandatarios presentes homenajearon al presidente de Brasil, quien llegó a la última cumbre de su mandato. Al agradecer el homenaje, Lula evitó hablar de despedidas porque, según dijo, no piensa dejar la política.
“Soy un político latinoamericano, no voy a dejar la política”, manifestó Lula, quien con lágrimas dijo que se lleva de los demás mandatarios “el mejor de los recuerdos” y pronosticó que con Rousseff, su ahijada política, Brasil seguirá transitando por el camino de la integración regional.
WIKILEAKS EN LA CUMBRE
Los ecos del escándalo por las filtraciones a la prensa de secretos de la diplomacia estadounidense a través de la organización WikiLeaks resonaron en el encuentro en Mar de Plata por las duras críticas que lanzaron Bolivia, Venezuela y Cuba.
A pesar de que no hubo consenso para manifestar una postura común en la batería de documentos finales de los gobiernos de América latina, España y Portugal, el vicepresidente boliviano, Álvaro García Linera, dijo en el plenario que se trata de “una diplomacia imperial”.
Entre las revelaciones de decenas de miles de cables secretos, se indicó que la mandataria argentina Cristina Kirchner, durante el gobierno de George W. Bush, aceptó cooperar para moderar a Morales y acercarlo a Washington.
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