Barcelona/AP
Otra humillante derrota ante el Barcelona, esta vez un demoledor 5-0, le ha hecho ver al Real Madrid que la llegada del técnico José Mourinho no asegura que tendrá fácil acabar con su prolongada sequía de títulos.
Lionel Messi fue el hombre orquesta del Barcelona, cuya magistral exhibición en su estadio Camp Nou le permitió desplazar a su clásico rival para apoderarse del primer lugar de la liga española con dos puntos de diferencia.
Salvo una intervención de Xabi Alonso ante la televisión, ninguno de los jugadores del Madrid formuló declaraciones a la prensa tras encajar su quinta derrota en el clásico, un récord.
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Mientras Messi derrochaba su clase, para Cristiano Ronaldo fue otro opaco superclásico al abrirse aún más la brecha entre los dos eternos rivales.
“Baño de realidad“, tituló el diario catalán El Periódico al resumir la lección del partido para el Madrid, que en las últimas dos temporadas ha tenido que ver como el Barcelona ha conquistado ocho títulos contra ninguno de los merengues.
Hasta en el bando del Madrid se reconoció la supremacía azulgrana. Marca, el diario deportivo de la capital, tildó de “bofetón” el resultado.
La derrota fue la primera del Madrid desde abril, precisamente ante el Barcelona.
Y el margen fue también el más abultado sufrido por Mourinho en su carrera como entrenador, lo cual no estaba en los planes cuando le contrataron.
Mourinho venía de llevar al Inter de Milán al título de la Liga de Campeones tras dejar en el camino al Barcelona.
Pero el sagaz y provocador estratega sólo pudo mirar con resignación mientras el Barcelona devoraba a su Madrid.
El argentino Messi no anotó goles, pero su aporte trascendió en todos los goles, incluyendo las asistencias en los dos marcados por David Villa.
“¿Quién es más completo que Messi? Messi es el mejor, pero en todo“, dijo el técnico del Barcelona Pep Guardiola. “No solo hace goles. Todos los registros los domina. Es simplemente el mejor”.
¿Y lo más memorable de Cristiano? Nada. El portugués sigue sin encontrar la forma de marcar contra el Barcelona, seis partidos. Quizás su momento más llamativo se dio a los 31 minutos cuando se vio envuelto en una gresca que se desató cuando empujó a Guardiola luego que el técnico no le pasó la pelota para hacer un saque de banda.
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