Dictadores
“Los dictadores pueden reformar las leyes; pero no las costumbres”.
Benavente (1866-1954), dramaturgo español.
Democracia en peligro
En lo que se considera premio al ser- vilismo, el mayor general Henry Rangel Silva fue ascendido por Hugo Chávez a general en jefe. Declaró que la Fuerza Armada Nacional (FAN) de Venezuela, al que el absolutista gobernante impuso el lema cubano “patria, socialismo o muerte” se sublevaría contra un eventual gobierno de oposición que “es difícil llegue al poder”, según dijo.
Estos pronunciamientos de quien, además, es cuestionado por supuestos nexos con el narcotráfico, violan a la Constitución que reconoce la soberanía popular expresada en elecciones y vulneran a la FAN que se identifica esencialmente profesional y sin militancia política. ¿Estarán tranquilos los militares en sus cuarteles, mientras a su institución y a la Patria le van envolviendo huracanes totalitarios?
Amplios sectores han condenado las desacertadas afirmaciones de Rangel que amenazan a la democracia, también lo hizo el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, que las calificó de inaceptables. Este funcionario, que obligado se encuentra a velar por la vigencia de la Carta Democrática del alto organismo que preside, como respuesta recibió, nuevamente, los ataques de la grotesca oratoria de Chávez: “Insulza das lástima. No seas insulso, eres irresponsable, indigno”.
El caudillo venezolano, cuya inspiración y actitudes son de un dictador, a pesar de haber sido electo en comicios populares, tiene el comportamiento de una persona de rudimentaria educación que no puede ocultar sus impulsos de tiranía; el criterio ponderado o la reflexión juiciosa no se localizan en su léxico tan lleno de lugares comunes y de vulgaridades extremas, donde la indetenible belicosidad es una constante, a igual que su histrionismo indigno de quien ocupa la primera magistratura de un país.
Venezuela merece mejor suerte. A sus grandes recursos petroleros se los despilfarra de manera irresponsable, en la compra de cuantioso armamento que no se sabe para qué fines, en una república donde, increíblemente, prolifera la pobreza y la corrupción enquistada en las altas esferas. A eso se añade la situación deplorable en materia de relaciones internacionales, singularmente la hermandad que Chávez proclama con regímenes nada recomendables, enemigos de la paz y autocráticos. Su gobierno va ya para más de una década y los resultados son, ciertamente, funestos. Con motivo de la reciente pérdida electoral, ha intensificado la estrategia para no dejar el poder, a cualquier precio; pruebas de ello, sin duda alguna, son las referidas declaraciones públicas del general Rangel, tristemente convertido en su principal áulico.
En la antigua Roma, los emperadores utilizaban a sus huestes pretorianas, que gozaban de doble paga e incontables privilegios, para recibir incondicional respaldo y perpetuarse en el mando. En sus delirios de grandeza, ¿pretende Chávez volver a estas anacrónicas prácticas?
Jamás se tiene que olvidar que la FAN se debe a los más nobles principios de los venezolanos, principalmente a la libertad y la democracia que van desapareciendo.
Franklin Barriga López
Jóvenes emprendedores
Es interesante ver como la juventud día a día se va organizando para ser los nuevos líderes del futuro, y para ser mejores emprendedores de los cambios positivos de nuestra querida nación.
El pasado 16 y 17 de noviembre se llevó a cabo el II Congreso Nacional de Jóvenes Emprendedores y Líderes donde aproximadamente unos 350 jóvenes de todos los departamentos se reunieron para participar en un evento que aglutinó a expositores expertos en temas como emprendimiento y financiamientos, responsabilidad social empresarial, importancia de los negocios, emprendimiento en el Sistema Educativo de Nicaragua, así como la realización de una videoconferencia internacional con países como Uruguay, Paraguay y Panamá.
Este Congreso tuvo como objetivo impulsar en los jóvenes su espíritu emprendedor y de liderazgo, así como el de consensuar una propuesta de agenda común, recogiendo las principales problemáticas que enfrenta el sector en temas relacionados con la salud, educación, empleo, entre otros.
Entre sus principales demandas por parte de los jóvenes está la creación de mayores y mejores oportunidades para su desarrollo, que incluya el acceso a la educación con calidad, estableciendo dentro del sistema escolar el tema de emprendimiento como parte de la preparación de los jóvenes para su formación, no sólo personal, sino también profesional, así también exigieron financiamiento por parte del Gobierno, Empresa Privada y ONG que trabajan el tema de emprendimiento en Nicaragua, además que como parte de su Plan de Gobierno incluyan la promoción y difusión de las Políticas Públicas de Juventud, como lo es la Ley 392, Ley de Desarrollo Integral de Juventud.
Es por eso que insto a toda la sociedad a trabajar e involucrarse en el proceso de desarrollo de la juventud, y que trabajen para fortalecer iniciativas juveniles para que sean el vehículo del éxito empresarial, profesional y personal, que es con mayor inversión social que se logrará llegar a los objetivos propuestos.
Ezequiel Pérez
Hospital en La Dalia
Los pobladores más necesitados de atención médica del municipio matagalpino El Tuma-La Dalia y sus alrededores se encuentran muy felices porque próximamente van a estrenar su hospital; el que le dará respuesta a todas aquellas personas con problemas de salud y sin recursos económicos en diferentes especialidades.
Este municipio es uno de los más productivos de la región norte de nuestro país; en el que actualmente existe una gran actividad comercial que genera una muy buena cantidad de ingresos al Gobierno de la República para hacer magníficas obras como la mencionada al servicio del bien común.
Por tal motivo y razón ya era justo y necesario que este nosocomio se convirtiera en toda una realidad; para que así ya no sigan falleciendo pacientes por falta de atención médica; particularmente aquéllos que residen en sitios muy recónditos en donde solamente se puede llegar en equino.
Salvador Pérez González
Trampa saducea
Según parece, un miembro del Tribunal Constitucional, de la parte considerada progresista, va a votar en contra de la llamada Ley de Salud Sexual y Reproductiva, o Ley del Aborto, inclinando la balanza a favor de la inconstitucionalidad de dicha Ley; debido, al parecer, a sus creencias católicas.
Esta situación ha desatado nuevamente una polémica vieja. Los católicos ¿pueden aducir supuestos de su moral, en el desempeño de sus funciones, dentro de la vida pública? Por ejemplo, un ginecólogo católico ¿puede negarse a practicar un aborto dentro de la sanidad pública, cuando el aborto está reconocido por la Ley? Un legislador católico ¿puede poner reparos a ciertas leyes, por sus creencias religiosas? Un profesor católico ¿ha de enseñar materias contrarias a la moral católica, aunque éstas, estén dentro de la legislación vigente? Los que no son católicos, lo tienen muy claro: La moral católica es privada y no puede ser imperante, la Ley es la Ley y obliga a todos.
Este afán de reducir el catolicismo al ámbito privado no deja de ser un síntoma totalitario y contrario a la libertad personal de cada uno. Cada persona es única, con su realidad física, su cuerpo, pero también con su realidad intelectual, su mente. Y dentro de ella hay que incluir sus creencias, que son inseparables de su mente, y de su cuerpo. Las creencias de cada uno pueden ser muy diferentes y comprometer más o menos. Una creencia en la vida extraterrestre, no sé a qué puede comprometer, pero la fe católica compromete bastante, sobre todo en cuestiones de moral. Sin embargo esta “doble personalidad” según la cual uno puede ser creyente en unos sitios o campos, y en otros dejar de serlo, sólo se les pide a los católicos y a poca gente más. A los ecologistas no, sin ir más lejos. A un legislador ecologista habría que pedirle que se inhibiese en ciertas leyes y disposiciones medioambientales, porque les daría un sesgo desequilibrado. ¿Se hace? Es evidente que no. Hay profesores que argumentan la libertad de cátedra para enseñar unas materias y no otras; pero si éste es católico se le acusa de intransigente y se le pide que enseñe algo contra sus creencias o que abandone la enseñanza.
¿Debemos los católicos caer en esta trampa saducea? No. Renunciar a nuestras creencias en determinados ámbitos es negar a Jesucristo y Él lo dice muy claro: “Al que me negare en la Tierra yo lo negaré ante mi Padre en el cielo”. Y también: “Bienaventurados los perseguidos por ser justos porque de ellos es el Reino de los Cielos”. A buen entendedor…
Alejandro Pérez Benedicto
Ver en la versión impresa las páginas: 8 A