Desde miembros de selecciones nacionales en los campeonatos mundiales de los años cuarenta y cincuenta, como Edmundo Roberts, pasando por jugadores de la vieja liga profesional, como Eduardo “Goyito” López, hasta desembocar en los años setenta del Bobby Espino y César Jarquín, más Porfirio Altamirano, quien trascendió más allá al llegar a las Grandes Ligas, fue un rotundo éxito el XII encuentro anual de deportistas veteranos, el pasado sábado en el Ranchón de la Alcaldía de Managua.
Cerca de 40 peloteros de la vieja época se hicieron presentes al evento, organizado por el historiador deportivo Julio César Aguilar Miranda, en una noble labor por recordar y reconocer el esfuerzo de estos atletas, que en su mayoría son olvidados.
Dos árbitros y ocho peloteros, incluyendo a Alfonso Traña Ruiz, quien estuvo con la Selección de Nicaragua de 1944 en la VII Serie Mundial, en Venezuela, y es el mundialista vivo más antiguo, recibieron la medalla de oro en honor al mérito.
Además, se entregaron 12 pergaminos, uno de ellos a Germán Miranda, quien labora en LA PRENSA como fotógrafo y en los años setenta fue un destacado pelotero y miembro del staff de pitcheo de la Selección Nacional.
La presencia de Porfirio Altamirano con su esposa Petrona y una de sus hijas, le dio más realce al evento. Entre las anécdotas, el “Guajiro” recordó cuando le arrimó una “pedrada” al Bobby Espino, quien se le plantó en el cajón de bateo haciendo swing con una sola mano.
“Rescatar la memoria histórica de los deportistas, especialmente los beisboleros, es el objetivo de este encuentro”, señaló Aguilar Miranda, a quien en 1999 se le ocurrió la idea de reunir a viejos peloteros y encontró en William Ramírez (q.e.p.d.) un apoyo para materializarla.
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