Para el sector textil de Nicaragua, que opera bajo el régimen fiscal de zona franca, los mayores competidores son los países asiáticos con industrias similares, revela el estudio Mejorando la Competitividad en la Cadena Textil-Vestuario entre Nicaragua y los Estados Unidos.
El estudio fue elaborado por el Centro para la Globalización, Gobernabilidad y Competitividad de la Universidad de Duke, y fue presentado ayer por la Comisión Nacional de Zonas Francas (CNZF) y el programa Empresas y Empleo, de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).
Gary Gereffi, director del centro que realizó la investigación, afirmó que la competitividad del sector textil nicaragüense se ve afectada por la competencia con países como China, que “tienen mucho mayor volumen y a veces costos más baratos”.
- El programa Better Work, que empezaría a ejecutarse en 2011, podría ser un elemento potenciador del sector textil.
Gary Gereffi, director del Centro para la Globalización, Gobernabilidad y Competitividad de Duke University, indicó que este programa dará mucha publicidad a Nicaragua.
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Como el principal mercado de las empresas textiles es Estados Unidos, Nicaragua tiene la ventaja de la cercanía geográfica al gran mercado. Sin embargo, la ventaja que se podrían sacar a esa cercanía se ve limitada.
“Los compradores grandes de los Estados Unidos están pidiendo más y más entrega, más rápida, más barato y mejor calidad. Nicaragua tiene la ventaja de su cercanía a Estados Unidos, pero al mismo tiempo la infraestructura tiene que ser muy buena para aprovechar esa cercanía”, explicó Gereffi.
Aunque la posición geográfica sea mejor, “otros países que están más lejos tienen tecnologías más avanzadas e infraestructura más sofisticada”, que permiten reducir su tiempo de entrega, indicó.
Para superar ese problema, sugiere que Nicaragua mejore su tecnología de distribución, para lo cual requiere más y mejores puertos, carreteras en buen estado, reducir los costos de energía y tener empresas más integradas.
El estudio, realizado sobre la base de más de 30 entrevistas a representantes de 19 empresas, sindicalistas y organizaciones gubernamentales, también muestra que la capacitación de los recursos humanos ha de ser prioridad.
Entre las recomendaciones que hace el Centro para la Globalización, Gobernabilidad y Competitividad está impulsar la diversificación económica, para evitar que el país tenga tanta dependencia del sector textil.
FORTALEZA: ACUERDOS LABORALES
“Creo que la respuesta de Nicaragua tiene que ser una respuesta concertada, que busque defender sus nichos específicos donde tiene fortalezas, como tejido plano y tejido de punto, pero además tiene que buscar mayor integración económica de la industria en el país o en la región”, destacó Gereffi.
Para ello, afirmó, se debe seguir desarrollando el diálogo tripartito (sindicatos, Gobierno, empresas), uno de los elementos que da ventaja competitiva al país por encima de otros países del mundo.
Álvaro Baltodano, secretario técnico de la CNZF, dijo que la estabilidad laboral lograda con los acuerdos entre el Gobierno, empresarios privados y trabajadores ha hecho sobresalir a Nicaragua en el sector textil y de zona franca en general.
“Aunque el sueldo no es el mejor, las relaciones laborales son las mejores y se van haciendo algunos proyectos sociales que ayudan a mejorar el sueldo en forma real”, aseguró.
SUGIERE MAPEO

El director ejecutivo de la Asociación Nicaragüense de la Industria Textil y de Confección (Anitec), Dean García, explicó que las razones por las que Nicaragua enfrenta retrasos en la entrega de pedidos “son muchas”, y recomienda hacer un mapeo del proceso de distribución para determinar dónde están los problemas.
“Debemos estar claros dónde se producen los problemas, para ver cómo los atacamos”, dijo García, quien reconoce que falta resolver puntos relacionados con la “facilitación y la tramitología”.
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