Costa Rica siempre ha insistido, Nicaragua siempre ha cedido

Por Pablo Antonio Cuadra (q.e.p.d.)

Aunque es verdad que una región no puede desarrollarse sola y que a Nicaragua le conviene asociar a Costa Rica en su empresa de electrificación y canalización del San Juan, debemos estudiar a fondo nuestra historia y conocer la política permanente empleada por Costa Rica respecto a esa región, para proceder con cautela, para garantizar uno a uno y plenamente todos nuestros derechos y para prever, con soluciones a nuestro favor cualquier litigio futuro.

Veamos la historia:

Desde la primera jugada en el ajedrez de nuestra frontera, Costa Rica se nos adelanta y nos da jaque mate. Declarándose neutral en las luchas por la anexión a México y apartándose luego de las guerras politiqueras y sangrientas que casi acabaron con Nicaragua, con El Salvador y con Honduras en los primeros años de vida independiente, Costa Rica presionó hábilmente en el Congreso Federal de 1825, con unas actas sin valor, logrando que ese cuerpo legislativo decretara la injusta y célebre mutilación de nuestro territorio “Art. I. Por ahora y hasta que se haga la demarcación del territorio de los Estados, el partido de Nicoya continuará separado del Estado de Nicaragua y agregado al de Costa Rica”.

Aunque Nicaragua y los mismos vecinos nicoyanos protestaron y desobedecieron el decreto, el arpón estaba clavado y Costa Rica esperó pacientemente la ocasión para consolidar su conquista.

Costa Rica en el comienzo de la era republicana tuvo paz para pensar en sí misma. Nicaragua se encendió en estúpidas guerras. Costa Rica ha tenido continuidad y perseverancia en su política internacional. Nicaragua no ha hecho más que improvisar. Los fundadores y próceres ticos hablaron siempre de sus “fronteras naturales” apuntando al lago y al río de Nicaragua. Así, una vez lograda la anexión de Nicoya, dieron el siguiente paso pretendiendo fijar sus límites lo más adentro posible de las tierras y las aguas nicaragüenses.

Costa Rica fue y sigue siendo implacable en este pequeño imperialismo de sus demandas limítrofes. Durante toda la difícil etapa de nuestra lucha con Inglaterra por la Costa Atlántica y por San Juan del Norte, Costa Rica fue una aliada de Inglaterra contra Nicaragua. No trato de reabrir heridas sino de mostrar una política —que quizás, incluso, fue lógica, desde el punto de vista costarricense—, pero que debe enseñarnos a recordar un axioma universal: en pleitos de fronteras no hay naciones hermanas. Cada vez que Nicaragua intentó arreglar sus problemas con el leopardo inglés, o canalizar el río, o hacer algún tratado de canalización, Costa Rica interfirió con demandas y protestas.

En 1848, cuando el famoso litigio del camino a Sarapiquí, Nicaragua protestó y exigió un tratado pero Costa Rica no hizo caso y quien contestó al gobierno nicaragüense fue Mr. Christy, agente inglés en San Juan del Norte, diciendo que los límites del reino mosco llegaban hasta el raudal Machuca. Ese mismo año el ministro Molina, de Costa Rica, ofreció al Gobierno de Managua cien mil pesos oro por llevar sus fronteras hasta el río San Juan. Como Nicaragua se negara, Molina contrató en Londres la canalización, colonización y explotación del río y su región, comprometiendo a nuestro país con una potencia feroz como era Gran Bretaña en ese entonces, que, además, tenía ocupado el Puerto de San Juan del Norte.

A Nicaragua la salvó en ese momento la intromisión del ya creciente poderío de Estados Unidos. Norteamérica respaldó a Nicaragua en sus derechos contra Inglaterra, pero, años después, en 1888 en el Laudo de Cleveland nos dio la espalda y favoreció a Costa Rica cediéndole derechos nicaragüenses.

Pero antes de ese Laudo no debemos olvidar toda la serie de vicisitudes sufridas por Nicaragua en su litigio con Costa Rica. En primer lugar, la actitud del presidente Mora, exigiendo el expolio territorial de Nicaragua en el momento de su máximo desangre, cuando acababa de terminar la Guerra Nacional y amenazaba una nueva invasión filibustera.

El arreglo provisional a que se llegó en ese momento entre Mora y Martínez, no fue admitido por el Congreso de Nicaragua. Entonces, mediando El Salvador, Nicaragua nombró delegado a Máximo Jerez y Costa Rica al general Cañas para concertar un tratado que se firmó en 1858 y en el cual Jerez, con una generosidad inaudita, entregó El Guanacaste e hizo avanzar la frontera tica hasta Punta Castilla en el San Juan.

Ganada esa victoria, Costa Rica no se detuvo. Cuando en 1869 Nicaragua quiso realizar el contrato canalero con Michael Chevalier, Costa Rica protestó haciéndolo fracasar.

En 1872 el presidente Vicente Quadra quiso revisar el Tratado Jerez-Cañas y tuvo una conferencia con el general Tomás Guardia, en Rivas. Quadra logró que Costa Rica reconociera la necesidad de revisarlo. Sin embargo, a finales de año Costa Rica irrespetó los límites de Nicaragua y estuvo a punto de promover un choque armado.

En 1875 Costa Rica puso un ejército en el río San Juan. El ministro Ayón protestó. El Congreso rompió relaciones y el presidente Pedro J. Chamorro movilizó cinco mil hombres contra Costa Rica.

En 1880 se sometieron las diferencias de límites al Presidente de Estados Unidos, Crover Cleveland, cuyo Laudo, con ciertos artículos favorables a Nicaragua más bien favorecía a Costa Rica.

En 1897 el Tratado Matus-Pacheco señaló el amojonamiento actual entre las dos naciones. Sin embargo, Costa Rica —a pesar de todo lo ganado a partir de cero— siguió y sigue insistiendo en sus “fronteras naturales”. Cada vez que se habla de canalización o de cualquier obra en el lago o en el río, exige nuevos derechos y reconocimientos. En 1908, siendo presidente Zelaya, se suscitaron nuevos problemas que dieron pie a un tratado con el presidente González Vízquez, pero el Congreso de Costa Rica lo rechazó.

Los costarricenses saben dos cosas:

1º.) que exigiendo sin derecho han conseguido derechos. 2º.) que los nicaragüenses hemos sido, a través de la historia, flojos y descuidados, y que siempre hay ocasión, si se tiene paciencia, de meterle zancadilla al descuidado y al inestable.

Esperamos que esta vez —en este momento tal vez decisivo para la historia nicaragüense— nos despojemos del candor con que siempre hemos actuado y perdido en nuestros problemas de fronteras y de derechos limítrofes.

El autor fue codirector de LA PRENSA. Escrito a Máquina publicado el 15 de diciembre de 1973.

COMENTARIOS

  1. Rorum
    Hace 16 años

    No lo digo por que el señor estè muerto, pero aunque sea una posiciòn contraria a la costarricense ciertamente el columnista escribe como un caballero, sin los insultos y malacrianzas actuales, sin incoherencia o argumentos ilògicos, sin falso nacionalismo. Sin duda eran otros tiempos.

  2. Dominic Parralez
    Hace 16 años

    Creo que Nicaragua unca debio someterse a ningun litigio mucho menos cuando de ante manos todo estaba viciado y de terceros intereses. Que le pasa a Nicaragua que la obligo a que frmara su propia sentencia Costa Rica se ve como arrivista, pero lo hizo por su futuro y por sus hijos .El despojo de Nicaragua y desprendimiento de sus territorios que no tienen ningun argumento en la historia .La maldicion de Nicaragua terminara reivindicando todos sus territorios.

  3. ROTT TICO
    Hace 16 años

    Todo indica que existe un grado enorme de improvisación y que no hay una voluntad política clara de resolver con prontitud el problema. Con esa actitud (Ortega) está haciendo daño y está poniendo en peligro ese pedacito de Nicaragua. La política exterior del Gobierno de Ortega se ha caracterizado por una retórica antiimperialista que ha llevado a confrontaciones innecesarias con los países desarrollados (Europa y EU), y un alineamiento con el eje Rusia-Irán-Venezuela, en el que la sub

  4. Roberto Zapata
    Hace 16 años

    Señores de La Prensa: Los felicito por la reproducción de este articulo de PAC. Les sugiero publicar también la carta del Embajador E.G.Squier al Departamento de Estado (1849?) que en algunas de sus partes dice: «El departamento de Estado fácilmente puede comprender la necesidad de actuar prontamente bajo tales circunstancias y la importancia de anticiparse a Gran Bretaña o su muñeca Costa Rica, en tomar una posición con respecto al RioSanJuan y el Lago de Nicaragua. Quizá esta necesida

  5. jesua fonseca rivas
    Hace 16 años

    por que los nicas se ven obligados a resucitar un muerto para que explique la historia?…todo mundo sabe que ortega EL TITERE DE CHAVEZ, usara esta situacion con costa rica para asuntos politicos.los nicas pasasron de somoza a un terratenientes llamado ORTEGA.. que verguenza, al final son todos hechos de la misma materia……CORRUPCION, pobres nicaraguenses no ven una.

  6. Roberto Zapata
    Hace 16 años

    Sigue la carta de E.G.Squier:»Quiza esta necesidad no puede apreciarse lo suficiente en Washington como lo es aquí en el propio lugar de los hechos, donde miles de indicaciones que no pueden ser escritas, señalan el camino a seguir para describir los designios de los intrigantes». Diplomatic Correspondence of the US. InterAmericano Affairs Vol.III. Central America 1831-1850 Manning Washington 1933 El documento incluye mapas reveladores de las pretensiones de CR.

  7. Hermes
    Hace 16 años

    Este articulo se debe de imprimir en letras de oro. Se debe de leer en todas las escuelas y con el educar a nuestro pueblo. Nicaragua tiene que ser firme, educada; pero firme y no cederle un centimetro mas a Costa Rica. Tarde o temprano ese pais que de hermano no tiene nada, sufrira la justicia divina y pagara su ambicion, hipocresia y falsedad.

  8. La Colacha C Via
    Hace 16 años

    Palabras proféticas y más actuales que nunca, las de PAC q.e.p.d. Con un gobierno bayunco e inepto como el que tenemos actualmente, nuestra Soberanía, interna como externa, está más amenazada que antes, muchísimo más. El Bachiller está aprovechándose de un inducido seudopatriotismo para ocultar el verdadero problema de Nicaragua, que es más interno que externo. La cortina de humo que ha tendido es sumamente peligrosa. Hemos de estar muy atentos y no dejarlo ir tan lejos!

  9. Desterrado
    Hace 16 años

    Lamentablemente, ahora que es una buena oportunidad para revertir todos estos errores, tenemos un presidente que lo que le intereza es sacar ganancia politica de esta situacion y con ello, lograr sus propositos de reeleccion. Quedara algiuen que haga algo por Nicaragua?

  10. nica made in usa
    Hace 16 años

    Tremendo articulo de un verdadero patriota;o sea que Nicaragua siempre es la que ha salido perdiendo su territorio debido a gobernantes  como ortega que no saben defender la patria;solo trabajan conforme sus intereses;otra cosa;habria que preguntarle en estos momentos a lo Nicoyas y Guanacastecos de que parte les gusta mas,Nicolandia o Costa Rica;sin temor a equivocarme no creo que se vayan con ortega;con gobiernos como ortega,creo que todo mundo va llevar la frotera hasta el mero Carmen

  11. Nick
    Hace 16 años

    No soy Sandinista ni comparto ideales comunistas, pero para defender la soberania de mi linda tierra Nicaraguense peliaria hombro a hombro y con el mismo empeño que lo hicieron los sandinistas en los años 80’s, no hay frase mas sierta que la del general Augusto Cesar Sandino: «La soberanía de un pueblo no se discute, se defiende con el arma en la mano.» VIVA NICARAGUA!!!

  12. guak
    Hace 16 años

    y despues de todos esos hechos no se preguntan porque? que es lo que estan haciendo mal? y porque los ticos les ganas territorio segun ust? porque con una aptitud pasiva se logra tanto? y no es que los ticos sean mejores que cualquier otro centro americano las final es que pierden mucho tiempo tratando de solucionar los problemas a la mala y sino miren la historia de cada pais y se daran cuenta que cuando mas sufre el pueblo es cuando tienen un muy, muy mal gobermante…..

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