¿Qué constituye un Jugador Más Valioso? ¿El que acumula las mejores cifras al final del año, o el candidato cuyo equipo avanza a la postemporada?
No hay respuesta al respecto. Aunque si tu equipo pasa al play offs, tus opciones se incrementan. Pero no deja de ser injusto que, pese al brillo individual, no se te considere seriamente porque tu equipo no ganó lo suficiente.
Ha habido lanzadores que han ganado el premio, a pesar de que los pítcheres no actúan ni en la mitad del calendario. Se ha escogido Más Valiosos de equipos de último lugar, y otros de cifras mediocres, con equipos clasificados.
Cuando llega este momento, me gusta preguntarme hasta dónde habría llegado este equipo sin el aporte de este pelotero. Algunas veces disipa dudas, otras no.
Veamos qué puede pasar hoy en la Liga Americana, partiendo del hecho de que la pelea es entre Josh Hamilton de Texas y Robinson Canó de los Yanquis. Hay más candidatos de buenas cifras, pero estos son los favoritos.
Hamilton fue líder de bateo con .359, disparó 32 jonrones, anotó 95 carreras y empujó 100. ¿Cómo le habría ido a Texas sin Hamilton? Bueno, los Rangers no tuvieron a Hamilton durante 33 partidos por lesiones, y en ese período registraron 19-14 (.575 de porcentaje), mejor que con él, 71-58 (.550).
Así que el “hasta dónde habría llegado el equipo sin su aporte” no ayuda. Texas jugó bien sin él. Pero desde finales de mayo al 1 de septiembre, cuando los Rangers alcanzaron su gran repunte, llegando a acumular 9.5 juegos de ventaja, Hamilton bateó .402 con 23 jonrones y 73 remolques.
Canó impactó al resumir .319, con 103 anotadas, 29 jonrones y 109 remolques. Fue el artillero más estable de los Yanquis en un año en el que Jeter se hundió, A-Rod se lastimó a menudo y Teixeira tuvo períodos horribles.
Cuando los Yanquis perdieron a Rodríguez, Canó fue el cuarto bate en 26 juegos y ahí acumuló .324, con siete jonrones y 28 impulsadas. Y si los Yanquis tuvieron 21-7 sin Alex, en gran parte fue por Canó, quien además ganó el Guante de Oro, para mostrar que su aporte fue global.
Pero el premio lo ganará Hamilton. En una era afectada por los escándalos, el deseo de aferrarse al bien suele abrumar cualquier análisis estadístico. Hamilton es una gran historia que a los expertos les encantará abordar.
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