NICARAGUA/COSTA RICA
Nicaragua reforzará los trabajos de limpieza del río San Juan en los próximos meses, como parte del plan que tiene para recuperar la navegación por su cauce.
Fuentes del Gobierno confirmaron que ya se manejan posibles fechas para enviar al departamento de Río San Juan las dos dragas previstas para reforzar la limpieza del río.
Según las fuentes, la draga de la Empresa Portuaria Nacional (EPN), que actualmente trabaja en el lago de Managua, podría empezar a trabajar en diciembre próximo.
Ésta se sumaría a los trabajos de la draga Soberanía I, que actualmente limpia el cauce del río San Juan.
Una tercera draga, llamada Soberanía II, se desplazaría a la zona en enero próximo, cuando termine su construcción, que actualmente se realiza en el astillero de El Viejo.
Los trabajos de limpieza, realizados dentro del río San Juan, tienen enfrentados a Nicaragua y Costa Rica.
A pesar de que Nicaragua tiene dominio y sumo imperio sobre el río, que está ubicado en territorio nicaragüense, Costa Rica quiere impedir que el San Juan sea dragado por razones que aún no revela.
La hostilidad costarricense en contra de Nicaragua ya se está reflejando en la actitud de sus ciudadanos.
El Consulado nicaragüense de Ciudad Quesada, en Costa Rica, fue atacado nuevamente esta semana.
A nivel diplomático, Costa Rica exige que Nicaragua abandone Harbour Head, una zona ubicada dentro de la desembocadura del río San Juan. Pero el Gobierno nicaragüense insiste en que no se retirará de su propio territorio.
Costa Rica metió ruido al tema llevando el caso ante la Organización de Estados Americanos como si se tratara de una “invasión” de Nicaragua, sin agotar las etapas de diálogo.
Posteriormente acusó a Nicaragua ante la Corte Internacional de Justicia esta semana, imputándole siempre “invasión”, pero poniendo énfasis en el dragado que se da en territorio nicaragüense.
MÁS ATAQUES TICOS A EDIFICIOS NICARAGÜENSES
La agresión contra edificios de misiones diplomáticas nicaragüenses no fue sólo una bomba molotov lanzada contra la Embajada en San José, hace más de una semana, sino también lanzamiento de piedras, rotura de vidrios y llamadas anónimas amenazantes.
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El cónsul de Nicaragua en Ciudad Quesada, José Rodríguez, denunció que a inicios de mes lanzaron piedras contra las oficinas ubicadas en esta ciudad del norte costarricense.
Según Rodríguez, a eso de las 8:00 p.m. del 2 de noviembre, desconocidos lanzaron piedras contra el edificio del Consulado, quebrando vidrios de la ventana y puerta de ingreso, pero sin daños humanos.
Aunque el cónsul presentó la denuncia a la Fuerza Pública local y oficiales llegaron a indagar al respecto, el Consulado sigue sin vigilancia policial. Rodríguez desconoce del rumbo de la investigación porque no lograron captar a los sospechosos.
“Considero que lanzaron piedras a raíz de este problema con el río San Juan. Días antes también tiraron piedras. El Consulado no ha tenido vigilancia de la Policía y nos preocupa por estos acontecimiento”, declaró Rodríguez.
Hace más de una semana, luego de una prolongada votación en el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA), desconocidos a bordo de un carro rojo lanzaron un cóctel molotov en el edificio de la Embajada y Consulado en San José.
A raíz del incidente la Fuerza Pública aumentó la vigilancia en el lugar, así como en el Consulado de Nicaragua en Liberia, pero las agresiones de desconocidos incluyen llamadas anónimas, correos electrónicos masivos con contenido xenófobo y vociferaciones contra nicaragüenses.
Últimamente son comunes las llamadas anónimas amenazando con detonar bombas dentro de la Embajada y Consulado en San José, o frases preguntando a la recepcionista si “quieren una molotov”.
Los nicaragüenses que hacen fila fuera del edificio u ofrecen servicios se quejan de que desde carros y autobuses les vociferan improperios, los invitan a largarse de Costa Rica y los recriminan por el conflicto en torno al dragado del río San Juan.
En el Consulado están documentando estos actos xenófobos. Autoridades como la mandataria Laura Chinchilla, el Ministro de Seguridad José María Tijerino y el canciller René Castro, han condenado escuetamente estos actos de xenofobia.
En marzo de 2005, la Embajada y Consulado fueron evacuados tras una falsa alarma de bomba. Luego de un rastreo policial descartaron la amenaza, que habría estado relacionada con la muerte de un policía y cinco rehenes en un asalto a la sucursal del Banco Nacional en Monteverde, en la que participaron nicaragüenses.
A finales de 2005 —a raíz de la muerte de Natividad Canda en los predios de un taller de la ciudad de Cartago, tras ser atacados por dos perros de raza rottwailer—, la discriminación contra nicaragüenses se desató al punto que en Alajuela un joven inmigrante murió en una trifulca con una turba de costarricenses, que emitieron chistes crueles y xenófobos respecto al caso.
Otros dos nicaragüenses sufrieron graves heridas provocadas por un arma homicida.
Durante la lectura de su condena, el tribunal recriminó a Arguedas Calderón por esta actitud xenófoba, que suele despertar en momentos de tensión.
El Arzobispo de Managua, monseñor Leopoldo Brenes, anunció ayer que este lunes al menos 50 obispos se reunirán en la Diócesis de Alajuela, Costa Rica, para orar por una pronta solución de la controversia entre ambos países.
El Poder Ejecutivo de Nicaragua debe presentar hoy, ante el resto de poderes del Estado, su propuesta de demanda a Costa Rica ante la Corte Internacional de Justicia, o bien su defensa por una demanda previa costarricense en La Haya. Si Nicaragua decide únicamente defenderse, habría un solo juicio. Si demanda, serían dos los juicios con Costa Rica.
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