El túnel de acceso a la mina Pike River, de 2.4 km de longitud, fue excavado bajo la montaña Paraoa. LA PRENSA/AP /NEW ZEALAND HERALD / GREG BOWKER

Incendio retrasa rescate en mina

Un incendio subterráneo se declaró en la mina de carbón neozelandesa donde 29 mineros permanecen desaparecidos tras una explosión registrada el viernes, impidiendo la entrada el domingo por la mañana (noche del sábado en Nicaragua) de los equipos de rescate. “Las muestras recogidas indican que hay algún tipo de calentamiento ahí abajo, lo que significa que hay una combustión de material”, explicó Peter Whittall, director ejecutivo de la mina.

GREYMOUTH, NUEVA ZELANDA/ AFP

Un incendio subterráneo se declaró en la mina de carbón neozelandesa donde 29 mineros permanecen desaparecidos tras una explosión registrada el viernes, impidiendo la entrada el domingo por la mañana (noche del sábado en Nicaragua) de los equipos de rescate.

“Las muestras recogidas indican que hay algún tipo de calentamiento ahí abajo, lo que significa que hay una combustión de material”, explicó Peter Whittall, director ejecutivo de la mina.

Por ahora “no es seguro para los equipos de rescate entrar” en el pozo, afirmó Whittall, precisando que de momento no se puede determinar cuándo podrán entrar los socorristas.

GASES TÓXICOS

El responsable añadió que el incendio podría consistir en carbón incandescente, en lugar de grandes llamas, lo que no obstante estaba generando monóxido de carbono, un gas tóxico.

El inicio de las operaciones de rescate se había visto aplazado en un primer momento precisamente por el temor a la posible presencia de gases tóxicos y combustibles, lo que llevó a las autoridades a realizar una serie de análisis de muestras de aire recogidas en el interior de la mina.

“Como comandante de las operaciones de rescate no estoy dispuesto a enviar gente bajo tierra mientras no tengamos la prueba de que su entorno es seguro”, declaró por su parte el jefe de policía regional, Gary Knowles.

Dos mineros sobrevivieron y se encontraban hospitalizados con heridas de poca consideración y otros 29 seguían desaparecidos.

La explosión se produjo hacia las 16H30 locales del viernes       en la mina de Pike River, de Grey District, en la costa oeste de la isla del sur de Nueva Zelanda, en el centro de la región minera del país.

Los 29 mineros desaparecidos tienen edades comprendidas entre 17 y 62 años. Entre ellos figuran cinco extranjeros: dos australianos, dos británicos y un sudafricano.

DEBEN ESTAR A 120 METROS BAJO TIERRA

“Hasta ahora no hemos tenido ninguna comunicación con los que están en el fondo de la mina”, declaró Whittall.

Los hombres deben encontrarse a unos 120 metros de la superficie, dijo.

Desde la superficie se insufla aire fresco en la mina, indicó Whittall, quien creía posible que los mineros hayan podido entrar en algún refugio.

Las familias de los desaparecidos estaban congregadas en las inmediaciones de la mina, donde también estaban dispuestos ambulancias y helicópteros.

EL EJEMPLO DE CHILE

“Mantenemos la esperanza. Mire el ejemplo de Chile, con todos esos mineros atrapados y todos salieron vivos”, dijo a la prensa el viernes el alcalde Kokshoorn.

Desde 2009, la mina de Pike River es explotada por su carbón coque, destinado a la siderurgia.

El ministro neozelandés de Minería, Gerry Browlee, indicó que el gobierno pondría todos sus medios en acción para salvar a los mineros. “La prioridad es sacar a esa gente de allí”, declaró.

El yacimiento pertenece a la New Zealand Oil and Gas y a dos grupos indios, Gujarat NRE Coke y Saurashtra Fuels Private.

En la misma costa occidental de la isla del sur de Nueva Zelanda se produjo la mayor catástrofe minera de la historia del país: una explosión que mató a 65 mineros en 1896.

El 13 de octubre pasado, en Chile, 33 mineros fueron rescatados en una espectacular operación que contó con inmensos medios económicos y técnicos, tras pasar más de dos meses en el fondo de la mina después de una explosión.

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