La nación
“Una nación permanece fuerte mientras se preocupa de sus problemas reales”.Arnold J. Toynbee (1889-1975); historiador inglés.
Desvío del San Juan
¿Cómo pudieron los costarricenses usur- par una buena parte del río San Juan, justamente la que va desde la desembocadura en el mar Caribe, hasta donde el río Colorado sirvió como el medio para la usurpación?
Viendo el mapa de Google, al llegar a la unión del río San Juan con su brazo pequeño, el río Colorado, me llevé la gran desilusión. Prácticamente el río San Juan continúa su curso a través del mencionado río Colorado y el seguimiento de nuestro río sobre su cauce natural no viene a ser más que un ramal, pese a que también desemboca en el mar Caribe.
En el mapa se puede observar que todo el caudal de nuestro gran río sigue el curso mediante el río Colorado, en Costa Rica, y la continuación de la línea amarilla que demarca el límite nica-tico sólo cruza el río y éste se encamina hacia el mar por un ramal pequeño, que no puede compararse con la continuación fluvial que se desplaza a través del río Colorado, tal como se ve en la fotografía de Google.
Este río Colorado es uno de los brazos del San Juan y no debería quitarle aguas porque no es más que un brazo del delta que forma la desembocadura. Ahora parece todo lo contrario. El río se desplaza por el Colorado hasta llegar a su desembocadura en la Barra del Colorado. ¿Cómo lo lograron? Simplemente ensanchando al río Colorado. Ensanchando el lugar de unión con el San Juan, de tal modo que el curso de éste se desviará por el Colorado. El agua corre por donde le es más fácil y ensanchando el Colorado al doble del San Juan, en lo que sigue, éste queda reducido a un ramal.
Ellos llaman isla Calero al terreno que hay entre el río Colorado, el ramal en que convertido al San Juan y el mar. Ellos pudieron cambiar el mapa de Google, el sitio Punta de Castilla muy a la izquierda de la laguna Harbor Head cuando su sitio histórico es la punta suroeste, vista desde Nicaragua, pero siempre dejaron la línea amarilla como línea limítrofe entre los dos países, de tal modo que según el mapa en referencia, tanto la laguna como los sedimentos que hay entre ella y la desembocadura del San Juan quedaron dentro de Nicaragua. También debería pertenecer a Nicaragua la Barra del Colorado, porque es parte de la desembocadura del San Juan y el límite territorial de Costa Rica debería pasar por la margen sur de dicho río.
Indudablemente que los ticos lograron abrir y ensanchar el río Colorado y todo su cauce hasta la desembocadura en la Barra del Colorado mientras los nicaragüenses nos hemos mantenido en discusiones ideológicas y partidarias y ni siquiera nos dábamos cuenta de lo que estaba sucediendo. Comenzó desde hace 40 años. Ellos calladamente modificaron el curso del río San Juan. ¿Qué nos queda? Hacer lo mismo. Ensanchar nuestro río y llevarlo ensanchado hasta la desembocadura y tratar de ganarle en caudal al río Colorado, que siempre ha sido un pequeño brazo del San Juan.
Bismarck Cuadra Ortegaray
Tan nica como el pinol
El río San Juan es tan nica como el pinol, y así lo fue el Guanacaste, la Mosquitia, y las islas San Andrés y Providencia, los cayos Roncador y Quitasueño, muchos de estos territorios perdidos y otros en litigio, por lo que no podemos perder más nunca un milímetro de territorio, pero cuando personas que no saben lo que es el nacionalismo de una nación pretenden usar a su beneficio el patriotismo de los verdaderos amantes de la Patria, allí estamos mal.
Cuando se ha entregado el honor de una nación a extranjeros, el patrimonio de un pueblo a otros —que ni siquiera saben lo que es un pinolillo—, se viola la Carta Magna y se juega con las necesidades de un pueblo.
Los verdaderos garantes de nuestra frontera sur son los campesinos que no reciben atención médica, que no tienen escuelas, que viven en esas humildes chozas a lo largo de un río abandonado a su suerte y recordado sólo por intereses políticos, y no los soldados que aparecen en varias fotos bien alimentados y protegidos por ponchos y AK. Si no pueden resolver los problemas de éstos en la misma capital, ¿podrán resolver los del río San Juan?
Padres de la Patria, no sigan haciéndole el juego al dictador.
Roberto Amador N.
Protesta de sorgueros
El sector sorguero atraviesa actualmen- te una crisis provocada por altos costos de producción y bajos precios. El cultivo de este grano es de gran importancia para la economía nacional por ser la principal fuente de materia prima, utilizada por la industria para la fabricación de alimentos balanceados para animales. Se compra el diesel y la urea más cara de Centroamérica; los costos financieros y el precio de la semilla también se han disparado. Sin embargo, el precio del sorgo se ha mantenido estático, lo que ha venido reduciendo cada vez más el margen de utilidad de este cultivo. Sumado a esto a nuestros directivos que nos representan en Anprosor les ha hecho falta colmillo para negociar de forma más agresiva con las empresas avícolas, que son los mayores consumidores del grano.
Conociendo la volatilidad de los mercados es inconcebible que no se haya establecido una cláusula que permita mejorar el precio del sorgo en la misma medida que aumenta el precio del maíz amarillo en el mercado internacional. La industria avícola está presionando para que se les apruebe un aumento en el precio del pollo, bajo el argumento de que están comprando más cara la materia prima importada. ¿Y los productores de sorgo qué? ¿Nos vamos a quedar con los brazos cruzados? Recordemos que en la cadena de valor todos los eslabones son importantes, y no es justo que sólo los importadores de maíz amarillo, productores de aves y comercializadores de pollo y huevo tengan derecho a prosperar. Tenemos que alzar nuestra voz para protestar por las prácticas oligopólicas de la industria avícola y la falta de beligerancia de nuestra dirigencia gremial.
Arnoldo Toruño C.
Violación de contrato
A través de este medio deseo dirigirme a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), en particular a la señora Alba Luz Ramos, presidenta de esta institución, así como a la señora Ligia Peña, firmante del contrato del Complejo Judicial de Rivas en representación de dicha Corte.
El 10 de septiembre del presente año me dirigí por escrito a los magistrados que administran la CSJ, pidiéndoles que me enviaran una respuesta o explicación sobre la criminal destrucción que hicieron en el edificio Closa, al desalojar el Complejo Judicial de Rivas.
Al mismo tiempo les adjunté un DVD que registra los brutales daños causados y un informe de la valoración que hiciera un ingeniero que contraté para conocer los costos de dicha destrucción. Entonces les pedí que les entregaran el DVD y la valoración.
El administrador de Rivas ratificó en declaraciones a LA PRENSA el acto criminal de destrucción que le ordenaron hacer, al decir “que le ordenaron llevarse todo lo que era de ellos”. ¡Increíble!
Ustedes y el pueblo rivense saben que todas las inversiones hechas al Complejo Judicial de Rivas fueron pagadas por la familia Lacayo Maliaño. De esa inversión la Corte Suprema de Justicia debe una fuerte suma de dinero, de lo cual tenemos pruebas y constancia.
Esperamos que los miembros de la Corte hagan honor a la justicia y honradez de la que son garantes ante el pueblo de Nicaragua.
Pídanle a la doctora Alba Luz Ramos que les entregue el DVD en el que pueden constatar los daños provocados en las instalaciones donde fue el Complejo Judicial de Rivas, para que comprueben la vergonzosa violación al contrato que hicieron quienes representan a dicha Corte. Ustedes saben mejor que nadie lo que manda la ley de inquilinato y deben reconocer el contrato que firmaron y su responsabilidad de cumplirlo.
Si planteo este caso a través de los medios de comunicación, es por la irresponsabilidad de las administradoras que no se han dignado a responder, ni siquiera por educación, al reclamo que hemos hecho por la actitud denunciada.
Los señores magistrados deben saber que mientras no reparen los daños hechos en los 850 metros cuadrados construidos para el Complejo Judicial de Rivas, el canon de arrendamiento sigue vigente como lo manda la ley.
Nuestra familia espera su respuesta justa y honesta.
Carlos Lacayo Marenco
Representante legal de la familia Lacayo Maliaño.
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