La lactancia materna sigue siendo un tema crucial cuando se habla de nutrición y seguridad alimentaria en los niños. Los médicos recomiendan lactancia materna exclusiva hasta los seis meses y lactancia extendida hasta los dos años; sin embargo la leche de pecho ha entrado en una fuerte competencia con las leches en polvo.
Ayer la organización Soynica realizó un foro que se enfocó en las diferencias entre ambos tipos de leche y las consecuencias que esto puede acarrear para el infante.
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Según dijo la nutricionista Gabriela Martínez, las fórmulas o leches mal llamadas maternizadas se diferencian de la leche de vaca únicamente en el nombre; pues son elaboradas a base de leche de vaca y por ende tienen mayor cantidad de grasas, de proteínas y de calcio que la que contiene la leche materna.
“Esto afecta la digestión del niño. A veces la mamá dice que cuando le da leche materna al momentito el niño tiene hambre y es porque lo digiere más fácilmente. En cambio cuando se le da otra leche pasa hasta cuatro horas y al niño no le da hambre porque le cae más pesada”, indicó Martínez.
También explicó que cuando el bebé consume leche de vaca se obliga al organismo del pequeño —que aún no está suficientemente maduro— a trabajar el doble o el triple y puede provocarle alergias, diarrea y además no le aporta todos los nutrientes que necesita para la edad que tiene.
La doctora Petronila Terán señaló que las madres son víctimas de una publicidad engañosa cuando se les hace creer que estas leches tienen todas las vitaminas y nutrientes necesarios y que pueden ser sustitutos de la leche materna.
Según ella, las industrias sacan de la leche entera el queso y la mantequilla y luego extraen proteínas del suero, las someten a determinados procedimientos y luego las enriquecen con vitaminas, grasas y azúcares.
“Hay unas leches que dicen prebio; estos prebióticos no son más que una fibra vegetal”, indicó Terán, quien además señaló que la leche de vaca es óptima para los terneros, pues éstos tienen cuatro estómagos; en cambio para un niño será bastante difícil digerirla”.
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