DUBLÍN/AFP
El primer ministro irlandés Brian Cowen reafirmó ayer que Irlanda no solicitará a la Unión Europea ni al Fondo Monetario Internacional (FMI) una ayuda financiera. “Irlanda no presentará una solicitud de financiación estatal porque estamos completamente financiados hasta mediados del próximo año”, declaró a la radio RTE.
Cowen dijo que ha habido mucha preocupación dentro de la eurozona acerca de las condiciones del mercado y sobre el elevado costo del dinero en el mercado de bonos, pero que la situación se había apaciguado ayer.
“Estamos discutiendo con nuestros socios acerca de cuál es la mejor forma de sostener la estabilidad financiera y la banca dentro de la eurozona”, explicó. Asimismo precisó que no pensaba que fuese necesario encontrar un acuerdo sobre una ayuda financiera en los dos próximos días, cuando los ministros de Finanzas de la eurozona se reunirán.
Irlanda luchaba ayer para solucionar los problemas del país sin ayuda exterior, a pesar de la presión creciente de sus socios europeos preocupados por un posible contagio al resto de la eurozona. “Tenemos que resolver nuestro propio problema”, afirmó el secretario de Estado irlandés de Asuntos Europeos, Dick Roche.
Poco antes, un portavoz del ministerio de Finanzas aseguró que “continúan las conversaciones en curso a un nivel oficial con colegas internacionales a la luz de las condiciones actuales del mercado”, pero insistió en que “Irlanda no ha hecho ninguna solicitud de ayuda exterior”.
El gobierno irlandés trata de convencer desde hace varios días de que puede solucionar solo la crisis, en momentos en que una intervención exterior podría ser considerada como una cesión de soberanía en un contexto político interno, ya de por sí muy tenso debido a la corta minoría gubernamental en el parlamento.
Según varios medios británicos hubo “conversaciones de emergencia” la noche del domingo en Bruselas sobre las condiciones de una ayuda europea a Irlanda que podría alcanzar los 90,000 millones de euros (122,000 millones de dólares). La oposición pareció confirmar estas especulaciones. Michael Noonan, del principal partido de oposición Fine Gael, se mostró convencido de que hay un rescate en preparación, y calificó los desmentidos gubernamentales de “combate de retaguardia para salvar las apariencias”.
La delicada situación de las arcas públicas irlandesas suscita también “tensiones” e “inquietud” para la estabilidad financiera del “conjunto de la Eurozona”, según admitió ayer un portavoz de la Comisión Europea, reafirmando al mismo tiempo que no se prevé un plan de rescate para Dublín.
Los miembros de la Eurozona también temen un posible “contagio” de la situación irlandesa a países frágiles como Portugal o España, cuyos bonos también aumentaron.
Ver en la versión impresa las páginas: 11 A