CORRESPONSAL/ RIVAS
Un recién nacido fue abandonado por su madre dentro de una letrina propiedad de don Juan Bautista Caldera Lacayo, de 60 años, quien dijo que sólo vio pasar a una mujer desconocida que le pidió prestado el servicio higiénico, sin percatarse de que la mujer llegaba a parir y dejar abandonado a su bebé recién nacido dentro del reducto.
El recién nacido quedó sobre unos pañales desechables y tenía todavía el cordón umbilical adherido a la placenta. El llanto del bebé sorprendió a Caldera Lacayo, quien llegó a realizar necesidades fisiológicas al lugar.
Según Caldera Lacayo, media hora después de haber prestado el baño a la mujer, él llegó a realizar sus necesidades.
Caldera indicó que procedió de inmediato a sacar al bebé, que se encontraba como a una vara de distancia de la superficie de la letrina. “Busqué un foco, luego saqué al niño, y mi hija Karen le cortó el cordón umbilical, y lo lavó bien y se lo entregamos a la Policía” detalló.
La mujer logró ingresar fácilmente a la letrina debido a que en la casa de Caldera hay dos portones de entrada, uno que conlleva a la puerta principal de la casa y el otro que va por detrás del patio trasero y va directo a la letrina, con fácil acceso a la calle, señaló el propietario de la vivienda.
El niño fue llevado a la unidad de salud de San Jorge y luego remitido a emergencia del hospital de Rivas, donde refirieron que el infante llegó con aproximadamente tres horas de nacido.
Ver en la versión impresa las páginas: 6 A