SAN JOSÉ/ACAN-EFE
La presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, manifestó que aunque confía en la OEA, «no está segura» de que el litigio que mantiene su país con Nicaragua por la supuesta presencia de militares en lo que ellos denominan Isla Calero, se resuelva hoy en la sesión del Consejo Permanente de dicha entidad.
Chinchilla calificó la jornada de hoy en la Organización de Estados Americanos (OEA) como «un día importante para Costa Rica y la apuesta que hemos hecho como pueblo a los instrumentos del derecho internacional en defensa de nuestra integridad territorial y nuestra soberanía».
En declaraciones a periodistas en el marco de una actividad empresarial, la mandataria agregó que aunque confía en la OEA, no está «totalmente segura» de que hoy se vaya a resolver el litigio, por lo que pidió paciencia al pueblo costarricense.
«Les pido espacio para que prevalezca el diálogo y la acción de los organismos internacionales por más impacientes que nos sintamos ante una violación tan flagrante a nuestro territorio», declaró.
La presidenta insistió hoy en que su país ha sido supuestamente «invadido» por tropas nicaragüense y que espera que la OEA ayude a resolver el litigio.
«Estamos esperanzados a sabiendas de que el instrumento del derecho internacional es el único con el que contamos», expresó Chinchilla.
La mandataria resaltó la importancia de la sesión de hoy del Consejo Permanente de la OEA, al vencer el plazo de 48 horas dado por Costa Rica a Nicaragua para que acepte la propuesta del secretario general del organismo, José Miguel Insulza.
«Costa Rica no está pidiendo que se avale una posición unilateral nuestra, sabemos que hay que buscar salidas negociadas y hemos dicho que avalamos la posición del secretario general» para «que se saquen las tropas militares de nuestro territorio», explicó la presidenta.
Chinchilla reiteró que este asunto «no es un conflicto limítrofe» como lo ha querido proyectar Nicaragua y aseguró que Costa Rica ha tenido que armarse «con las únicas armas que tiene», que son «la paciencia y sensatez», al recordar que este país abolió el ejército en 1948.
«Este no es un conflicto limítrofe (…) esto tiene que ver con una flagrante invasión al territorio costarricense por parte de tropas militares extranjeras», aseveró.
La mandataria subrayó que «no es justo que un país que renunció a las fuerzas armadas tenga que tolerar en su territorio la presencia de fuerzas armadas extranjeras».
Además, aclaró que en los últimos días no ha realizado movimientos policiales en la zona de controversia.
Chinchilla reconoció que ha conversado con varios presidentes latinoamericanos, entre ellos el venezolano Hugo Chávez, quien según la mandataria se mostró «afable, comprensivo y deseoso de colaborar».
La presidenta dijo que Venezuela y Colombia han dado un «ejemplo al mundo» de que las diferencias entre los países se pueden resolver a través del diálogo y restituyendo las medidas de confianza.
«Lo que Costa Rica solicita (a Nicaragua) son gestos que puedan restituir la confianza para continuar el dialogo bilateral», comentó.
El problema inició el 21 de octubre pasado cuando Costa Rica denunció que Nicaragua supuestamente vertía los sedimentos del dragado del río San Juan en el terrirorio que ellos llaman isla Calero, donde supuestamente también se detectó tala de bosque.
Posteriormente Costa Rica denunció la presencia de un campamento militar nicaragüense en el lugar, ante lo que Nicaragua respondió que los militares se encuentran en propio territorio combatiendo el narcotráfico.