Por Leónidas Tapia S.
La economía es la parte medular de la vida sociopolítica de un país, porque es la que promueve la producción y consumo de riquezas. Según datos del Banco Central de Nicaragua (BCN), el PIB crecerá el presente año un 2.0 por ciento. En enero y febrero de 2010 las exportaciones aumentaron en 268 millones de dólares en comparación a enero y febrero del año anterior (27 por ciento más), y la inflación rondó en 2.44 por ciento. En la actualidad, lo que más afecta económicamente a los nicaragüenses es el aumento de los precios en el combustible y sus derivados, alimentos, fármacos, entre otros, y sobre todo la falta de disponibilidad de la misma población para adquirir dichos bienes.
Un país económicamente sólido con índices macro y microeconómicos aceptables dentro de los parámetros o la media establecida para el resto de los países de una determinada región, es un país que lucha por desarrollarse, que genera empleos, que produce y genera riqueza.
Pero para tal fin las autoridades deben de comenzar con la elaboración de Políticas Públicas, las cuales son decisiones, reglas, principios, preceptos o leyes creadas por los gobiernos dirigidos a la sociedad en general para solucionar un problema coyuntural determinado o para el mejoramiento social, económico, jurídico y político de un país. Las mismas por su campo de acción involucran a todos los sectores económicos, sociales y políticos de la nación.
En el caso de Nicaragua, para fortalecer su desarrollo socioeconómico, dichas políticas públicas pueden elaborarse y dirigirse a todos los sectores del país de la manera siguiente: 1. Fortaleciendo la cooperación externa y la inversión pública. 2. Desarrollando la educación a través de mayor construcción de escuelas públicas, aumento de salario a los maestros, y brindando la seguridad educativa necesaria. 3. Creando más juzgados y operadores de justicia para que exista mayor acceso a la misma y seguridad jurídica en todo rincón del país. 4. Fortaleciendo el crédito hacia las Pymes. 5. Aumentando las exportaciones. 6. Procurando la construcción de una infraestructura vial más moderna y accesible a lugares donde no lo hay. 7. Disminuyendo la delincuencia común e impidiendo el establecimiento del crimen organizado. 8. Ampliando y facilitando el acceso a Internet a la población en general. 9. Materializando el proyecto de la construcción del canal interoceánico. 10. Fortalecimiento del turismo como nueva y prolífera actividad económica del país. 11. Modernizando el sistema de salud pública, y 12. Creando más fuentes de empleo en el sector público y el privado, entre muchas otras.
Nicaragua tiene todas las posibilidades para ser un país desarrollado, porque goza de los recursos naturales y humanos necesarios, sólo falta apoyo gubernamental y una mejor actitud poblacional. No es fácil ya que tenemos un bajo ingreso per cápita (promedio US$2,000 anual), y una deuda pública per cápita altísima, un marcado déficit de balanza comercial y un alto índice de pobreza, pero sobre todo un nivel de desempleo inverosímil, con un porcentaje superior al 60 por ciento en general, y esto en un país donde la mayoría de la población es joven y apta para trabajar (el 70 por ciento de la población es menor de 30 años), con una esperanza de vida de 70 años.
Es inexorable que el Gobierno, prioritariamente la Empresa Privada, y demás sectores sociales lleguen a una concertación y así fomenten la creación de fuentes de empleo, (para combatir al arraigado trabajo informal) que reduzcan la pobreza en general y que generen riqueza colectiva y bienestar social a largo plazo, que al final de cuentas es lo que la población de Nicaragua necesita para alcanzar un desarrollo económico social, integral y verdadero.
El autor es abogado.
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