Los datos oficiales de Onusida han revelado que la gran mayoría de los casos de VIH/Sida corresponden a personas entre las edades de 14 y 49 años, es decir que se encuentran en la plenitud de su vida laboral y esto no deja de ser una preocupación para el sector empresarial.
Los miembros del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) y la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) realizaron ayer un foro enfocado en el impacto del VIH en el sector empresarial, para el diseño e implementación de políticas laborales que respeten los derechos de las personas con VIH, a la vez que se analizaron los impactos económicos que esto tendría.
“Ésta es una situación en la que tenemos que levantar la bandera amarilla y decir que en este momento es el momento apropiado para intervenir. Hay un esfuerzo que queremos hacer para que las empresas respalden la lucha contra esta enfermedad”, manifestó José Adán Aguerri, presidente del Cosep.
Muchas asociaciones de personas con VIH han denunciado que la discriminación hacia ellas también se traslada al ámbito laboral, pues al conocer su condición de VIH positivo son despedidas de sus trabajos e, incluso, han denunciado que se les practica la prueba de VIH sin su consentimiento.
En cuanto a esto, Aguerri indicó que las empresas miembros del Cosep firmaron una normativa ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en la que se refleja el llamado a la no discriminación y a no exigir ese tipo de exámenes.
COSTO ELEVADO
Pero la iniciativa del foro organizado por el Cosep va más allá de simples buenas intenciones, pues el tema del VIH también significa una baja de la productividad y un incremento en los gastos en concepto de medicamentos.
Según un reporte de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), el costo por persona del tratamiento de tercera línea (antirretrovirales más económicos), que es el que se aplica a casi el 80 por ciento de afectados, es de 625 dólares en Centroamérica.
También se indicó que del 2007 al 2008 hubo un aumento de 21.3 por ciento en el gasto de tratamiento de VIH. Según las estimaciones, el gasto total para el 2015 podría ascender a 20 millones de dólares en Nicaragua, aunque no se precisó cuánto es actualmente.
La fuerza laboral también se ve seriamente perjudicada. Aunque no presentaron datos específicos de Nicaragua en este aspecto, se explicó que en Honduras la fuerza laboral se ha reducido 3.9 por ciento debido a la epidemia del VIH.
El embajador de Estados Unidos en Nicaragua, Robert Callahan, señaló que el foro realizado ayer demuestra el compromiso de la empresa privada con la responsabilidad social. Aseguró que el VIH, como cualquier otra enfermedad, puede afectar la productividad y requerir de mayor inversión y capacitación.
Anunció que el Gobierno estadounidense realizará una donación de 4 mil millones de dólares para el Fondo Mundial de Lucha Contra el Sida, la tuberculosis y la malaria.
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