Cirilo Antonio Otero

Responsabilidad social

Para todos los seres humanos en sociedad siempre ha existido y existirá la responsabilidad social. Todos y todas tenemos responsabilidad en la vida ciudadana, política, social, cultural, y económica. Lo que hace la diferencia es que unos tenemos un nivel de responsabilidad social y comunitaria limitada al entorno solamente. Y otras personas tienen un nivel diferente, que puede ser superior o inferior en su alcance fundamentalmente. Lo interesante es que en la práctica diaria todos y todas tenemos responsabilidad como actores en comunidad.

Por ejemplo, la responsabilidad de un voceador de periódicos, no puede ser la misma responsabilidad social y comunitaria que la que tiene un Magistrado de la Corte Suprema de Justicia. Ambos tienen responsabilidad social, responsabilidad comunitaria, es decir, ambos deben cumplir con las leyes, con el orden, con los más elementales comportamientos para las personas en comunidad, en sociedad. Más sin embargo, la responsabilidad del voceador de periódicos se limita a su entorno, la familia, la casa, el vecindario, sus clientes, sus proveedores, su partido, su iglesia, entre otros espacios de interrelación social. Mientras, que la responsabilidad social del Magistrado es mayor, es superior, es de mucho más compromiso con la sociedad, con su país.

[doap_box title=»» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
  • Todos tenemos responsabilidad en la vida, pero de un Magistrado de la CSJ esperamos que sean servidores públicos sensatos, coherentes, ejemplares, respetuosos de la ley y el orden, apegados a la Constitución de la República.

[/doap_box]

Es por ese sencillo, pero, determinante motivo, que un Magistrado de la Corte Suprema de Justicia debe ser una persona responsable, profesional, con ética, con valores morales, con dignidad, con seriedad, con determinación política y social. El magistrado no puede ser un títere, un empleado de segunda categoría, no puede ser un fantoche que un día dice algo y al día siguiente sale diciendo o haciendo otra cosa, opuesta a lo afirmado anteriormente. El Magistrado es una persona con alto sentido de la responsabilidad social, enseña y educa a la población con su ejemplo, su carácter, con su actuar, con sus principios, con su moral, con su pasión por la ley, el derecho y la Constitución Política de Nicaragua.

Un día no muy lejano, una Magistrada en funciones me dijo, un poco en confianza, “hombre Cirilo por qué ustedes, los de las organizaciones sociales siempre se están fijando en lo que hacemos, y nos critican”, inmediatamente le dije que el nivel de responsabilidad que le había otorgado la ciudadanía, por medio de una selección o nombramiento temporal a través del Poder Legislativo, era muy alto, era muy importante, para el desarrollo social, político, económico, cultural del país y de la población en general. Le afirmé, que era por eso que no podíamos dejar pasar sus acciones negativas e incoherentes para con el desarrollo sostenible de Nicaragua. Le señalé que era sencillamente porque los nicaragüenses esperamos más, mucho más de los magistrados.

No solamente esperamos que se crean dioses del Olimpo, sino que esperamos sean servidores públicos sensatos, coherentes, ejemplares, respetuosos de la ley y el orden, apegados a la Constitución de la República, que comprendan las leyes como un contrato social, por el que se nos permite vivir en comunidad, en paz, y en sociedad. De lo contrario, estamos condenados a tomar la ruta política y social del caos, desorden y violencia.

El trabajo que desempeñan los/as magistrados/as en Nicaragua y en cualquier país del mundo es un trabajo con un alto nivel de responsabilidad, de compromiso de ciudadanos respetuosos de la ley y la Constitución Política. De ninguna manera el Magistrado/a puede ser un mandadero, un inútil, o un empleado sin decisión, sin criterio, sin conocimientos acerca de su papel político y social. Son los Magistrados, pues, personas que deben educar a la población con sus actos y con su quehacer diario en los puestos temporales, de cinco años, para los que han sido seleccionados, no para servir a un partido, ni a una persona en particular. Fueron seleccionados temporalmente para servir a la sociedad, a la Patria y a la Constitución Política de Nicaragua.

El autor es Sociólogo e Investigador Social.

[email protected]

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí