ESTELÍ
PEGAN A TRES “MOTELEROS”
Tres de los implicados en el asalto al motel El Bolper, en la ciudad de Estelí, aceptaron los hechos ante una judicial del departamento que le impondrá la pena en las próximas horas.
Armando Traña González, Holman Arsenio Oporta Jarquín, José Antonio Mendoza Mendoza y Carlos Pasos Udiel, fueron acusados por el Ministerio Público por los delitos de robo con intimidación agravado, obstrucción de funciones y portación ilegal de armas.
En horas de la noche, del sábado 14 de agosto, un grupo de 6 sujetos incursionó con armas de fuego y machetes para cometer un asalto en El Bólper número 2, ubicado a orillas de la Carretera Panamericana, donde sus víctimas, además de la administración del hotel, fueron los clientes que estaban en ese momento disfrutando de su intimidad.
Traña González, Oporta Jarquín y Mendoza Mendoza, quienes fueron acusados por robo con intimidación agravado, obstrucción de funciones y portación ilegal de armas, admitieron los hechos tal como los relató el Ministerio Público en su acusación.
La juez Elizabeth Corea programó para este miércoles la audiencia de debate de pena, donde se conocerá la sanción que purgarán los culpables.
El cuarto acusado por este delito es Carlos Pasos Hudiel, fue declarado no culpable por la juez del Distrito Penal de Juicio de Estelí, la tarde de este lunes.
Uno de los momentos clave fue cuando se presentó a declarar Moisés Armando Traña González, quien en días anteriores admitió los hechos y aseguró que su cuñado, Carlos Pasos Hudiel, no participó en el robo del motel. cHINANDEGA
TEMEN VENGANZA POR UNA MUERTE
La Policía aún no captura a Manuel LLanes Meza, de 27 años; a su hermano Danilo, de 42, y al padre de ambos Estanislao LLanes, de 60 años, después de la muerte a tiros por el primero a su vecino Félix Alberto Espinoza Centeno, de 26 años.
El crimen fue el lunes antepasado en el cuadro de beisbol de la comarca La Bolsa, lo que llevó luto y dolor a la familia del ahora fallecido, y también tribulación a la familia del victimario, del padre y hermano mayor, los que huyen en las faldas del volcán San Cristóbal.
La vivienda de don Estanislao permanece sola, con una carreta debajo de un bajareque, unas viejas botas de cuero tiradas en el patio y el fogón apagado, mientras los cultivos de maíz, frijoles y soya se los comió el ganado.
“Nunca había ocurrido una tragedia igual, ambas familias me dan lástima, porque realmente esto se ha convertido en dolor, la familia está desconcertada”, manifestó Socorro Hernández, vecina de las dos familias.
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