Jornadas deportivas, organizadas por la Policía Nacional en los barrios, destacan en el modelo de la entidad. LA PRENSA/ARCHIVO B. PICADO

Ni mano dura, ni mano blanda

“Ni mano dura, ni mano blanda, mano inteligente” parece ser la fórmula que Hernando Gómez Buendía, coordinador del Informe de Desarrollo Humano de Centroamérica sobre Seguridad, sugiere impulsar en la región centroamericana, considerada una de las regiones más violentas del mundo, a la luz de los resultados del mismo reporte que entre otras cosas indica que las tasas de homicidio en Centroamérica están aumentando.

PANAMÁ

[doap_box title=»Modelo nica como ejemplo en la región» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
  • El modelo policial nicaragüense fue presentado como un ejemplo en la región. La primera comisionada Aminta Granera, quien fue expositora en la sesión inaugural de la Feria en Panamá, destacó que el éxito del modelo tiene que ver con que es una mezcla entre prevención, proacción y comunitario.
Asimismo destacó el origen de la Policía Nacional, surgida del seno popular, que le permitió a sus miembros “capacidad de soñar y luchar para hacer los sueños realidad”. Añadió el contexto internacional en el que se inserta la creación de la Policía (que este año cumplió 31 años), lo que permitió a esta entidad un nuevo enfoque en el que se privilegió la participación, la libertad, la justicia y la equidad.

Granera destacó como pilares del modelo, la cercanía con la comunidad, que ha permitido al mismo estar en constante revisión y adaptación a las demandas de la ciudadanía.

Según Granera, sin la colaboración de la población, con el componente de inteligencia, no se habrían logrado los golpes al narcotráfico y el crimen internacional. “Sin un trabajo de inteligencia fuerte y un vínculo e interacción con la comunidad no tendríamos la fortaleza para enfrentar al crimen organizado”, enfatizó.

Entre los ejemplos exitosos del modelo, Granera presentó el programa con los jóvenes miembros de pandillas, lo que insistió nada tienen que ver con las maras y el crimen organizado; y que ha permitido la “desmovilización de unos 8,200 jóvenes”.

[/doap_box]

“Ni mano dura, ni mano blanda, mano inteligente” parece ser la fórmula que Hernando Gómez Buendía, coordinador del Informe de Desarrollo Humano de Centroamérica sobre Seguridad, sugiere impulsar en la región centroamericana, considerada una de las regiones más violentas del mundo, a la luz de los resultados del mismo reporte que entre otras cosas indica que las tasas de homicidio en Centroamérica están aumentando.

Según el informe una de cada seis personas en la región fueron víctimas de algún delito en el último año. Gómez Buendía identificó cinco núcleos de inseguridad comunes a la región.

El primero es la delincuencia común, que es la principal fuente de inseguridad; la delincuencia organizada (narcotráfico); las pandillas (maras o delincuencia juvenil); lo que se denominan inseguridades invisibles como la violencia contra las mujeres, la niñez y las etnias; y la corrupción grande (política) y la pequeña que atenta contra el patrimonio colectivo.

Sin embargo, para Gómez Buendía, quien habló en la sesión inaugural de la Feria del Conocimiento Compromiso Centroamérica, que se desarrolla en Panamá del 26 al 29 de octubre, la “inseguridad no existe. Existen inseguridades, probabilidades” de ser víctimas de un delito, en función de género, situación económica, edad, entre otros.

Gómez Buendía refiere que la respuesta con “populismo punitivo” ha sido ineficaz en tanto que ha dado respuestas poco efectivas, como la explosión de la seguridad privada, la mano dura, o la mano blanda, que han sido respuestas más bien reactivas y no preventivas a las causas que originan el conjunto de inseguridades a nivel local.

En este sentido, cuestionó que los sistemas de justicia penal y de seguridad ciudadana de los países estén congestionados y que acentúen las diferencias o desigualdades entre los ciudadanos.

Al analizar las causas de las inseguridades el experto refiere que en la región existe un “semillero” del crimen que tiene relación con la incidencia del narcotráfico y la corrupción, las migraciones, que dejan familias en crisis, la falta de proyectos para la juventud, un proceso de urbanización caótico, donde la solidaridad se rompe, desigualdad y exclusión social.

Ante este panorama el coordinador del IDH de Centroamérica sobre seguridad instó a buscar cambios orientados a la prevención, lo que conlleva hacer cambios en la organización social, en la que los ciudadanos sean verdaderamente iguales ante la ley y ante la vida, lo que significa tener iguales oportunidades.

“Si se puede”, insistió Gómez Buendía, “el problema de las inseguridades tiene solución. Las democracias si pueden, las soluciones más eficaces son soluciones que respetan el Estado de Derecho, las soluciones autoritarias no funcionan”.

Estas soluciones —insistió el experto— suponen voluntad política para atender a la ciudadanía, un sistema institucional bien diseñado y salir de las ideologías y pasar a una cultura del conocimiento.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí