El nuevo acuerdo entre liberales y sandinistas en la Corte Suprema de Justicia (CSJ), así como la crisis previa que sufrió ese Poder del Estado, fortalecieron la “inseguridad jurídica” del país, opinó la presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Vilma Núñez.
Para la defensora de los derechos humanos, todas las resoluciones que se tomen en la CSJ no tendrán validez, pues “todo esto es una falsedad jurídica y un engaño a la población nicaragüense”.
En la CSJ ejercen funciones de magistrados los abogados Rafael Solís y Armengol Cuadra, además de que recientemente los conjueces acudieron a Corte Plena para firmar cientos de sentencias.
Para Núñez, el acuerdo entre magistrados orteguistas con cinco liberales, para el retorno de los últimos a sus cargos, forma parte del llamado “pacto Alemán-Ortega”, y según ella, intentan “jugadas de billar, buscando el efecto de las carambolas”.
Una de esas “carambolas” que se habría producido en la CSJ, sería el acuerdo que cocinan el ex mandatario Arnoldo Alemán y el presidente Daniel Ortega para elegir en el parlamento a 25 funcionarios de Estado.
Según Núñez, la propuesta que presentó cada grupo de magistrados durante la crisis en la CSJ dista mucho de lo que firmaron en el acuerdo final. La representante del Cenidh calificó como “una posición blandengue” la que tuvieron los magistrados liberales.
Para Núñez, los magistrados liberales hicieron todo “un montaje” en la CSJ durante la crisis, y de los sandinistas dijo que en una de sus propuestas admitieron que violaron la Constitución, al pedir que se consideren como legales una serie de sentencias y resoluciones firmadas por ex magistrados y conjueces.
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